Cálculos renales

 El proceso de micción comienza en los riñones. Los riñones filtran los líquidos y los desechos del cuerpo, produciendo la orina. Están localizados detrás de los órganos abdominales, por debajo de las costillas y hacia el centro de la espalda.
Cada riñón contiene más de un millón de nefronas. Estas son las pequeñas unidades de filtración del riñón. Cada nefrona se compone de un pequeño grupo de vasos sanguíneos (un glomérulo) encerrado en una estructura similar a un embudo, llamada Cápsula de Bowman. Cada uno de los glomérulos filtra los residuos, agua y sales de la parte líquida de la sangre (plasma) que ha entrado en el riñón. Aproximadamente el 1% del plasma se convierte en la orina. El resto vuelve a la sangre para prevenir la deshidratación.
La orina pasa desde la cápsula de Bowman a uno túbulos pequeños, que conducen a grandes tubos de recolección en el centro del riñón. En este paso la orina se vuelve más concentrada. La orina fluye desde el riñón a través de unos tubos delgados llamados uréteres, hasta la vejiga. Las paredes elásticas de la vejiga se dilatan para almacenar la orina hasta que sale del cuerpo a través de la uretra.

Clases de cálculos renales
En ocasiones, las sales se acumulan en las superficies interiores de los riñones y forman unos cristales. Eventualmente, estos cristales son lo suficientemente grandes como para formar cálculos en el riñón. Los cálculos renales también se pueden formar en el uréter o la vejiga. Las sales de estas piedritas están hechas de combinaciones minerales y otros productos químicos, algunos derivados de las dietas alimenticias.
Los cálculos de calcio: alrededor del 70 al 90% de los cálculos renales son de calcio, por lo general en combinación con oxalatos o ácido oxálico. Muchos vegetales comunes, frutas y cereales contienen oxalato. Casi el 6% de los cálculos de calcio son de fosfato de calcio (brushita).
Piedras de ácido úrico: El ácido úrico es responsable de cerca del 10% de los cálculos renales. Es el producto de degradación de las purinas, compuestos de nitrógeno que se encuentran en nuestros cuerpos y en ciertos alimentos. El desglose de las purinas en ácido úrico se produce en el hígado, y desde allí el ácido úrico entra en el torrente sanguíneo; la mayor parte pasa a los riñones. A menudo, los cálculos de ácido úrico se producen con piedras de calcio.

Tratamiento
En aproximadamente el 85% de los pacientes, los cálculos renales son lo suficientemente pequeños que pasan a través de la micción normal, generalmente dentro de 2 a 3 días. En algunos casos, una piedra puede tardar semanas o meses para pasar, aunque el dolor usualmente desaparece antes de eso.
Cuando las pruebas muestran que hay un cálculo renal, el siguiente paso es decidir el tratamiento. El paciente debe ser admitido en la sala de emergencias si tiene vómitos intensos, fiebre o síntomas de infección. El médico puede ordenarle:
Esperar: En aproximadamente el 85% de los pacientes, los cálculos renales son lo suficientemente pequeños que pasan a través de la micción normal, generalmente dentro de 2 a 3 días.
Terapia médica de expulsión: Los bloqueadores alfa (como la tamsulosina) pueden relajar los músculos en el tracto urinario, para que el cálculo renal pase.
Medicamentos: Pueden incluir diuréticos o incluso los antibióticos en algunos casos.
La litotricia extracorpórea por ondas de choque: una técnica que utiliza ondas de ultrasonido para romper los cálculos simples en el riñón o del tracto urinario superior.
Cirugía.El tratamiento para los ataques graves
En estos casos puede ser necesario administrar fuertes analgésicos opioides. Sin embargo, los médicos no suelen dar estos fármacos hasta que se confirme la presencia de un cálculo renal en una radiografía. En algunos casos, antiinflamatorios no esteroideos de gran alcance pueden funcionar tan bien como los opiáceos, y tienen menos efectos secundarios. Pero, tardan más tiempo en hacer efecto.

Factores de riesgo
El sexo masculino: los cálculos renales son dos veces más comunes en los varones.
La obesidad y el sobrepeso están asociados con un mayor riesgo de cálculos renales.
Los antecedentes familiares de cálculos renales.

Dolores
Algunas condiciones médicas que producen mucho dolor y que pueden confundirse con cálculos renales son:
Los cálculos biliares.
Diverticulitis (infección o irritación de las bolsas anormales en los intestinos).
Obstrucción intestinal.
Los coágulos de sangre.
Síndrome del intestino irritable.
Apendicitis.