Cacica Dabeiba

No obstante, lo que si está claro es su existencia en un tiempo en el cual ella tuvo que desarrollar un papel importante y decisivo para su gente, enfrentada inclusive a situaciones poco propicias. Exactamente se le situó en el paraje de “El Mohán”, al occidente antioqueño, en una región denominada por la tribu de los Catíos.

En su bien estructurado libro “Mujeres heroína de Colombia y Hechos Guerreros”, cuenta Amanada Gómez Gómez sobre la cacica Dabeiba que “cuando ya creyó terminada su labor, la cacica Dabeiba había subido a la cima del Cerro León y desde allí airosamente hasta el cielo, desde donde era su protectora y su diosa, especialmente para librar a los indios de las tormentas, rayos y tempestades, comunes en la región “.

La Dabeiba fue mujer sin duda alguna sobresaliente, de inteligencia superior, muy hermosa.  De ella se asegura que enseñó a su gente el cultivo de la tierra en momentos en los cuales era escasa la comida. Y, además, les enseñó a construir sus casas con la utilización de los más prácticos elementos. De ella se escribió lo siguiente:  “Fue una mujer de alta capacidad para el mando, dotada de especiales atractivos físicos y de mucho tino para la conducción de su pueblo”.

Si bien es cierto que su vida se hunde en la desesperación  histórica ante la falta de documentos auténticos de su estampa moral, también lo es que en torno a su belleza y esplendor no se admiten discusiones de ninguna naturaleza.  Hay una coincidencia en las narraciones, hasta tal punto de creer ciegamente en estas afirmaciones.

La Cacica Dabeiba es la más auténtica expresión aborigen, con algunos contornos de heroína, sin llegar obviamente al sacrificio.  En empeño para servir a su pueblo, para ser útil en momentos decisivos, se destaca también entre sus demás virtudes.  Ese empeño fue el que la convirtió prácticamente en una diosa, sin sometimiento a los valores del tiempo y del espacio.

Con la cacica Agrazaba, también fue de los Catíos, con la María Ortiz de Heliconia y con la india Inés de Santa Fé de Antioquia, la Dabeiba hizo parte de un importante grupo aborigen que los españoles, en verdad, no fueron capaces de dominar en su totalidad.  Y como protectora de su comunidad, la Dabeiba también se enfrentaba a las lluvias, a las inundaciones y a todas las dificultades de la naturaleza hostil. Rodeada, pues, de tantas leyendas, pasa de lo simplemente mortal a lo inmortal.