Buses día y noche

   
  
   
 Con el fin de aumentar la cobertura del servicio y hacer que la ciudad tenga más vida en las noches, no sólo para rumba sino para la cultura y el comercio, y además para que los ciudadanos tengan más posibilidades de transporte, la Alcaldía de Medellín anunció recientemente la puesta en servicio de 65 rutas de buses de la ciudad, en el horario de 10:00 p.m. a 4:00 a.m.
La medida, concertada y trabajada con los gremios de transporte, tendrá seis meses de experimento y no tendrá incremento en la tarifa.

Tres rutas en El Poblado
Las rutas 130, 133 y 134 de la empresa Autobuses El Poblado S.A., ahora trabajan como se dice de sol a sol, saliendo la primera a las 10 de la noche del Centro y de El Poblado, la 133 a las 10:10 p.m. y la 134 a las 10:20 p.m., con un intervalo de media hora.
“Estamos mirando a qué horas estaría en los paraderos para que se concentre mayor demanda, que el usuario sepa con precisión a qué horas llega. También ajustamos con el Tránsito sobre el tipo de vehículo, coordinamos con otras empresas para que una persona no se tenga que cruzar el Centro para coger otro bus, y con la Policía para que los usuarios se sientan seguros. Esperamos que los usuarios respondan para continuar haciéndolo”, indicó el asesor de gerencia de Autobuses El Poblado, Jaime Sánchez.
Además reconoció que aunque esta operación durante seis meses genera costos para la empresa, ya habían planteado la posibilidad de extender el servicio una hora después y comenzarla una hora antes.

Minusválidos excluidos
Aunque el Metro de Medellín ha dado ejemplo, y en sus estaciones cuenta con ascensor o una plataforma para que las personas con discapacidades físicas puedan ingresar en el sistema, los buses de transporte público, aunque unos pocos cuentan con asientos preferenciales, ninguno ofrece las garantías técnicas para que una persona en silla de ruedas pueda realizar el viaje. Incluso para muchas personas de la tercera edad, resulta imposible tomar un bus por el tipo de manejo de algunos conductores y por las altas escaleras y riesgos al descender. “Yo tengo 83 años y todavía estoy en condiciones de salir a hacer vueltas, pero lástima que me toca estar sometida a que me las hagan porque los buses lo tiran a uno en cualquier parte”, dijo Gilma Moreno, habitante de El Poblado.
Jaime Sánchez, de Autobuses El Poblado, expresó que “acondicionar vehículos para minusválidos en algunos sectores puede que no sea necesario, por eso necesitamos hacer un censo de esta población para establecer circuitos en cada uno de los barrios. Lo otro es que no sólo es tener una rampa y ya, sino una serie de requerimientos para que se desplace sin problemas”.
Berny Bluman es director de Colombia Accesible y por experiencia personal, conoce las limitaciones que tiene la población discapacitada para acceder a sitios públicos y, sobre todo, para transportarse. “Para este público no existe un bus con opción, con estructura adecuada, rampa y espacio dentro del bus para que una silla de ruedas pueda estar anclada. Para mí, falta voluntad, el transporte en Colombia es público pero privado a la vez. Acá no estamos ni en pañales, falta señalización en el transporte para personas con baja visión y guías en los paraderos en sistema braille, por ejemplo”, defendió Bluman.