Buen síntoma

Buen síntoma
Lo que aún no ha dicho la Administración es con qué recursos adelantará las obras que pensaba financiar con los primeros recaudos de Valorización

La decisión que acaba de tomar y anunciar la Alcaldía de Medellín acerca de aplazar para abril del próximo año (2014) el inicio de los cobros de Valorización por los proyectos viales de El Poblado, no solo es una buena noticia para los contribuyentes de la comuna 14 sino un indicio de que hay receptividad de la administración municipal frente a la opinión ciudadana. Al menos en este caso.

Significa que el mandatario local y sus colaboradores no hicieron caso omiso de las quejas y la preocupación expresadas por los propietarios de El Poblado frente a la inminencia de un doble golpe a sus bolsillos: de un lado, el incremento del impuesto predial debido a la actualización catastral, y, del otro, el pago de la primera factura del derrame de Valorización, cuya entrega estaba prevista para mayo de este año. Es síntoma de que hay flexibilidad -muy distinto a debilidad-, capacidad de reacción y análisis sobre la marcha, cuando el curso de los acontecimientos lo reclama.

Tal y como lo había informado Vivir en El Poblado en su edición 512, de febrero 21 de este año, las protestas por incrementos en el impuesto predial pusieron a tambalear el cronograma de cobros por los proyectos viales. En dicha edición publicamos: “Ante el revuelo ocasionado por los cobros del impuesto predial en El Poblado luego de la actualización catastral, el Consejo Municipal de Valorización decidió analizar la situación y estudiar nuevas alternativas frente al proceso de Valorización en la comuna 14”.

“Cuando se toca el bolsillo de la gente hay que analizar”, expresó en ese entonces a Vivir en El Poblado Luis Alberto García, director ejecutivo del Fondo de Valorización de Medellín (Fonvalmed). “Estamos analizando lo que está pasando con el predial, tomándole el pulso a la situación, escuchando opiniones, y caben posibilidades variopintas una vez hagamos el diagnóstico”. Y una de esas posibilidades variopintas era precisamente la modificación del cronograma establecido para el proceso de Valorización.

La tregua anunciada es, pues, el resultado de ese análisis de posibilidades. La administración municipal se tomó su tiempo para escuchar opiniones, como lo dijo García, muchas de ellas expresadas en estas páginas por distintos ciudadanos y organizaciones, entre ellos concejales como Luis Bernardo Vélez, e integrantes de la Junta de Representantes de Propietarios y Poseedores de El Poblado, como el ingeniero Ignacio Arbeláez, quien mostró su desacuerdo con el cobro inminente y pidió “reprogramar y aplazar hasta por un año la fecha del derrame de este nuevo gravamen”.

Lo que aún no ha dicho la administración municipal es con qué recursos adelantará las obras que pensaba financiar con los primeros recaudos de Valorización. Con estos cobros iniciales aspiraba a recibir 32 mil millones de pesos, dinero con el que ahora no contará. Muy seguramente tendrá que recurrir a aumentar los créditos bancarios, lo que genera más costos financieros y, quizás, a largo plazo, más valorización para distribuir. Pero eso será después.