Buen año, feliz año

Elena María Molina Villegas
Por Elena María Molina Villegas / Vida plena / opinion@vivirenelpoblado.com

Es el año del 12, que promulga retos y vocaciones. Uno de ellos es el servicio, al otro en uno, al que llamamos prójimo. Que este año el servicio sea el mejor vicio.

Los inicios de año presentan aspectos que deben perdurar: la fe y los propósitos. La fe es el paso siguiente a la esperanza, esperanza sin fe provoca vacíos y decepciones. Los propósitos iluminan el camino y van ligados al propósito vital para que la coherencia impulse el hacer cotidiano.

Desde la perspectiva del Tarot, 2019 es un año donde la espiritualidad debe ser escuchada. Espiritualidad que es lo que nos mueve y apasiona, ese ser que siempre nos acompaña y dirige desde el interior; por eso se van a necesitar mas espacios que de costumbre para conversar con sí mismo, para acoger sus propuestas y llegar a acuerdos.

Es el año del 12, el resultado del 2+0+1+9, que promulga retos y vocaciones. El primero es el servicio, al otro en uno, al que llamamos prójimo. Que este año el servicio sea el mejor vicio. Y el otro aspecto de ese 12, que está representado por el Arcano de “El colgado”, nos invita a darle un sentido superior a la vida, a entender que hay situaciones frente a las cuales es imposible actuar, esos acontecimientos que uno no entiende y que nos hacen tan vulnerables.

Es tiempo de preparación inicial a dar y a estar abierto a grandes cambios, inquietantes, y, sin embargo, los podemos calificar de inesperados, revolucionarios, liberadores. Es el paso de la crisálida a la mariposa.

Asimismo, el 12 suma 3, que es la Emperatriz, la Tierra, la Madre Tierra. Ella tiene la palabra y va a hacer uso de ella. Dominará la tierra y el agua la volverá fértil y se esperará excelente cosecha. Pero también tierra y agua se convierten en pantaneros si no estamos atentos. Podemos esperar terremotos, inundaciones, incendios. Amor y respeto ella nos exige. Los dos pies bien puestos sobre la tierra, nos permitirá un mejor manejo de la sexualidad a través de la sensualidad.

Ella es la inspiradora de grandes cambios a nivel global, se tocarán los valores, afianzarán los no negociables, al manejo del cuerpo, los huesos, las articulaciones, los dientes. Influencia la Emperatriz el manejo del dinero, se empieza un periodo de siete años donde, si hay mucha consciencia, habrá prosperidad; de lo contrario, crisis tras crisis.

Qué bueno recuperar las relaciones que hemos descuidado, recuperar comportamientos calurosos y expansivos. Que impliquen más delicadeza en los tratos. Es de esperar que la valoración del femenino sea contundente. Que desaparezca el clima de violencia hacia él. Hombres y mujeres tenemos esa polaridad, ambos la capacidad de hacer crecer y de amar. De lo contrario vamos hacia la destrucción, las matanzas y el olvido. Es el esfuerzo personal el que mueve los esfuerzos colectivos. No lo contrario, es el hombre como individuo que tiene el poder de hacer el cambio y movilizar el colectivo.

El bienestar personal es posible y el impacto en lo colectivo también, si la fe y el propósito, el respeto por la Tierra y sobre todo por la vida es nuestra siembra diaria.

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