“Y uno que se queja por bobadas”

Estamos en tiempos de Juegos Olímpicos, en los que todos los ojos de los amantes del deporte están puestos en los potentes practicantes de alto rendimiento que competirán con toda su fuerza, voluntad y extraordinarias capacidades por ganar las tan apetecidas medallas.

Son personas como cualquiera de los mortales promedio que transitan por nuestro planeta, pero ellos, además de haber nacido con dones específicos para ciertos deportes, entrenaron y trabajaron casi exclusivamente en explotar su potencial al máximo con las herramientas necesarias para ello y así ser los mejores entre los mejores.

A ellos los admiramos por hacer casi de manera perfecta lo que nosotros no somos capaces. Algunas veces por falta de talento, otras por falta de dedicación y, en algunos casos, por falta de oportunidades.

Lo que muchos no saben es que, una vez culminen las Olimpiadas, comienzan también en Brasil unos juegos igualmente exigentes y admirables: los Paralímpicos.

En ellos, hombres y mujeres con algún grado de discapacidad se disputan con gran esfuerzo anheladas preseas. Deportistas de todo el mundo llevan al máximo sus capacidades demostrando, igual que sus compañeros sin discapacidad, cómo se puede sacar el mayor provecho al potencial del ser humano.

En las redes sociales ha estado circulando un video promocionando los paralímpicos que, desde mi punto de vista, es espectacular. La producción, la fotografía, la música, todo en este video es digno de admiración. Por supuesto, y muy especialmente, el desempeño de sus protagonistas.

En él, podemos ver personas de diferentes nacionalidades, con capacidades distintas acordes con su condición física o sensorial, realizando actividades cotidianas con gran habilidad como comer, escribir, tocar instrumentos o conducir. También deportistas con discapacidad compitiendo de acuerdo con su condición y con las herramientas necesarias para lograr los objetivos. El nombre del video es “we are superhumans” (somos superhumanos) y el nombre de la canción, en el estribillo que se repite como eslogan, es “Yes, I can” (Sí, yo puedo).

Ahora bien: ¿será que ese mensaje sí les llega de manera adecuada a las personas que lo ven?

Revisando los comentarios en las redes sociales y hablando con personas cercanas, la frase más común usada al terminar la reproducción es: “… y uno que se queja por bobadas”.

Es allí donde quiero hacer un pequeño análisis: ¿Era esa la idea del video? Revisemos la frase:

Si uno dice que se queja por bobadas al ver a alguien haciendo una actividad, lo que probablemente pase por su mente es “… esta persona con menos que yo y mira lo que logra hacer”. Y esta premisa dista de ser acertada en el caso de que se refiera a personas con discapacidad.

Los seres humanos estamos “diseñados” para adaptarnos a nuestra condición. Si perdemos una mano, aprendemos a compensarlo con la otra. Si perdemos las piernas, aprendemos a buscar alternativas con las partes del cuerpo que funcionan correctamente, siempre y cuando contemos con entornos adecuados para nuestra condición y herramientas para lograrlo.

Las personas del video son asombrosas, por supuesto. Pero son igual de asombrosas que los atletas olímpicos sin discapacidad, pues todos, con o sin discapacidad, logran hazañas deportivas increíbles con sus capacidades corporales (hazañas que la mayoría de nosotros no tiene la habilidad de alcanzar). No son diferentes los unos de los otros ya que, en ambos casos, los espacios, accesorios y herramientas, están dispuestos para que su actividad sea posible.

Cada uno de nosotros, como seres humanos, somos dignos de admiración por alguna razón. Pero normalmente no alcanzamos los logros por los que nos admiran “a pesar” de una condición, sino “contando con ella”.

Cada uno es libre de quejarse de lo que le moleste en su vida. Lo que para una persona es un problema pequeño para otra puede ser un obstáculo enorme. Analizar la vida propia poniendo como punto de comparación la de otra persona, sin conocer exactamente su realidad, es un gran error.

Las personas con discapacidad no tienen una vida difícil o fácil, una mala o buena vida por el hecho de tener una discapacidad. Muchos, como la mayoría de los humanos, simplemente tienen altibajos que sortear, independiente de sus capacidades físicas, sensoriales o cognitivas.

Les recomiendo ver la magnífica pieza audiovisual en el siguiente enlace y al final del mismo, los videos asociados en los que se ve la historia detrás de algunos de los protagonistas:

 

Berny Bluman

Discapacidad es una palabra que genera múltiples sensaciones y reacciones en las personas. Temor, respeto, indiferencia, admiración, lástima y muchas más. La forma en la que nos la han presentado a través del tiempo probablemente no ha sido la más adecuada. Mi nombre es Berny Bluman, soy una persona usuaria de silla de ruedas que decidió asumir la discapacidad en el momento en el que me la encontré de frente. Conocerla, aceptarla, hacerla parte de mí y llevarla con orgullo. Por eso quiero compartir en este espacio temas referentes a la discapacidad, la forma en que es vista, como me gustaría que se viera, que podemos hacer para cambiar la percepción, que papel tiene la sociedad en todo esto, como cada uno de nosotros puede aportar y porque es tan importante que se genere un cambio. A través de anécdotas personales, historias leídas o hasta contadas pretendo dar una mirada diferente a un tema tabú y de alguna forma aportar a un cambio de imaginario colectivo que por siglos nos han creado y que a mí personalmente, no me agrada. Los invito a leer, a aprender, a compartir y a acompañarme en esta aventura. @bbluman @colombiaccesibl

 

9 thoughts on ““Y uno que se queja por bobadas”

  1. Me encanta este modo de ver las cosas, yo estoy deacuerdo con todo lo que aquí se dice, siempre había tenido esa sensación de que decir esa frase “y uno quejándose” era algo como sentirse más que el otro por cualquiera que fuera su condición. Permíteme lo comparto en mi muro.

  2. Totalmente de acuerdo con este artículo. Tampoco lo había visto antes así, pero Berny Bluman nos hace caer en cuenta de que con o sin discapacidades, la diferencia entre estos atletas y el común de los mortales, es la determinación, la autoconfianza; nosotros dudamos y ahí nos quedamos, sin hacer las cosas..

  3. Soy una admiradora de su tenacidad y su trabajo
    Bendiciones para que todo lo que emprenda se logre en beneficio de los que como usted sienten discriminacion al llegar a lugares donde no pueden acceder porque no pensaron en ellos

  4. Gracias Berny! porque leyéndote hago cada vez más consciente que cada ser humano reaccionamos distinto… y que lo que siento no es bueno ni malo, que no debo compararme con lo que haría alguien mas en mi situación, sino que soy yo con mi propia fuerza la que debe ver de frente mi historia.
    Un abrazo para todos!

  5. “Analizar la vida propia poniendo como punto de comparación la de otra persona, sin conocer exactamente su realidad, es un gran error” esta frase me quedo grabada. Gracias por compartir tus escritos, te admito muchisimo Berny!

  6. Las limitaciones sólo existen en la mente. He tenido la oportunidad de atender a personas con discapacidad de diferentes causas. Sin duda alguna todas ellas con gran sabiduría y determinación. Mostrando lo grandioso del ser humano: la adaptación y la plasticidad cerebral. Excelente artículo, gracias por compartir esta linda reflexión.

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