Aún no cumplen las expectativas

 
 
   
 
Diego Henao, lector de Vivir en El Poblado, se comunicó con la redacción del periódico para exponer una inquietud con respecto a los paraderos de buses, instalados en 2006. Dijo que no entendía por qué estos no tenían en sus páneles laterales la información sobre las rutas de los buses, tal como se había anunciado, datos importantes para los usuarios de este servicio público. “Cuando empezaron a operar estos paraderos, algunas la tenían pero no la volvieron a pegar”, y se pregunta si es que el concesionario “se está haciendo el loco” con este compromiso.
Al respecto, consultamos a la concesionaria Cas Mobiliaria, encargada de la instalación, montaje, mantenimiento y explotación de los paraderos de buses en Medellín. Según su gerente, Carlos Arango, debido a un problema técnico no ha sido posible imprimir los vinilos con el “mapa de El Poblado”, es decir la información sobre sus rutas de buses, la cual debe instalarse en cada uno de los 120 paraderos que hay en esta zona de la ciudad. Aseguró que instalarán estos mapas, suministrados días atrás por el Municipio, a principios de septiembre.
El directivo de Cas Mobiliaria agregó que en El Poblado faltan por instalar otros ocho paraderos de buses: cuatro en el edificio nuevo de Bancolombia (Avenida de Los Industriales), dos en donde se construye el centro Comercial Santa Fe y otros dos en un punto aún por definir de la doble calzada  de la Loma de Los Balsos. Estos paraderos se ubicarán una vez estén terminados los tres proyectos mencionados.
En cuanto a los actos vandálicos de que han sido blanco los paraderos de buses desde su instalación, informó que no han cesado. “Se roban basureras, techos, páneles, tapas de acero inoxidable y destruyen vidrios, tubos de luz e instalaciones eléctricas”, pérdidas que el año pasado alcanzaron la cifra de 500 millones de pesos, mientras este año los daños ascienden a 180 millones de pesos.

Las bahías: un uso inadecuado
Pero si bien los paraderos de buses se instalaron para mejorar la movilidad y hacer más eficiente el transporte público, el objetivo no se cumple plenamente. Una de las causas es el parqueo frecuente de vehículos particulares, taxis y motos en las bahías diseñadas para que los buses recojan a los pasajeros sin obstaculizar la vía pública. A algunos se les va la mano en la desfachatez, como aquellos conductores que se estacionan a hablar en el teléfono público de la bahía de la Avenida Las Vegas con la calle 15Sur. Resultado: los buses se ven obligados a parar en medio de la vía y el taco empeora.
Los conductores de buses también tienen su cuota de responsabilidad en el mal uso de las bahías. Más de una vez no las usan, así estén desocupadas, y prefieren exponer la vida de los usuarios, si es que acaso dan espera a que estos se suban. Y algunos peatones tampoco ayudan pues por pereza o por desconocimiento no van hacia las bahías sino que ponen la mano para que les paren en sitios no permitidos.
Sobre el tema, Jaime Sánchez, Asesor de Gerencia de Autobuses El Poblado, empresa con 120 buses y 11 rutas en esta zona de la ciudad (seis al Centro y cinco a las estaciones del metro), manifestó que además de las situaciones mencionadas, muchos de los paraderos están mal ubicados y no corresponden al flujo de pasajeros. “Otros se mantienen sucios o están en mal estado y a los usuarios no les gusta utilizarlos, y en otros casos la misma policía cierra la bahía para hacer operativos, por lo cual nuestros conductores no tienen donde parar”. Consultado sobre la indisciplina de algunos de los choferes indicó que se hacen capacitaciones y vigilancia permanente con el fin de corregir estos errores de comportamiento y mejorar el servicio en este sector de Medellín