Así comen los trabajadores de El Poblado

Hicimos un recorrido por establecimientos comerciales, construcciones y parqueaderos para recoger costumbres alimenticias. Renueve su menú, antójese

Fotos Sébastien Herbiet
Por Laura Montoya Carvajal
laura.montoya@vivirenelpoblado.com.co
Lo más común es la coca. Sea calentada con un electrodo al baño María, en microondas o fría, es un pedazo de casa que sale barato y se disfruta mucho más. Los consultados hablaron de sus familiares y parejas, de sus platos favoritos y de sus preferencias a la hora de comer. El gran ganador: el fríjol.


Carlos Alberto Ramírez

Latonería
La hija y la esposa le hacen el almuerzo. No le faltan el arroz, la carne, y, si no hay, huevo. Su favorito es el frijol, “que no debe faltar”. Trabaja hace 4 años en un taller de latonería y pintura. “Mi coca, toda la vida, no la desamparo”. En el taller tienen un electrodo y calientan al baño María.


Juan Carlos Ángel
Pintura

Trabaja hace 5 años en un taller de latonería y pintura. Su hermana le prepara el almuerzo, y lo prefiere porque le sale muy costoso por fuera y porque no le gusta dejar comida en el plato. “La comida de afuera uno la deja toda, en cambio la coca se la come”. Le gustan mucho el fríjol y el chicharrón.

Gloria Maya
Administradora del punto de venta
Lleva 21 años trabajando en una tienda de venta de pollo. Vive sola y se hace su propia comida de acuerdo con lo que necesita. “Uno lo hace con mucho amor, con mucha dedicación, lo que realmente le gusta. Me encanta cocinar”. Merca en la Minorista.


John Fredy Rojas
Domiciliario

Trabaja hace 22 años en un punto de venta de pollo. La esposa le empaca el almuerzo y junto a sus compañeros come en una habitación contigua a la tienda, donde tienen una mesita. “Me gusta la comida de la casa por el aseo, y porque la plata no da”.


Pablo Atehortúa 

Oficial de hierro

La mamá de un compañero de trabajo, también de la obra Square, le prepara el almuerzo también a él. Antes lo hacía su suegra, pero ya no puede hacerlo, por lo que su amigo le ayuda. Tiene un hijo de 7 años que es “muy juicioso, le gusta pintar y hacer tareas”.


Wilson Cardona
Ayudante de armazón

Lleva un mes en la obra Square. Compra sus alimentos cerca a su casa y su esposa se los prepara. Prefiere llevar su almuerzo porque se le “va muy hondo el caspete”, comprando por fuera un almuerzo preparado. Es originario de Urabá.


Dairo Galván
Mampostería
Casi siempre compra el almuerzo en el servicio de restaurante de la obra Square, donde trabaja hace dos meses. El menú cambia cada día. Le gustan mucho los fríjoles.


Alexander Ibargüen
Oficial de hierro

Trabaja hace 4 meses en la obra Square. Su almuerzo lo prepara su esposa, y lo que más le gusta comer es las costillas. “El sabor de la cocina de afuera no es el mismo que le pone la mujer. También así puedo elegir qué quiero comer”, dice. Están esperando un hijo.


Carlos Parra

Ayudante de armazón
Es de Necoclí, Antioquia. Trabaja en la obra de construcción Square hace 8 meses. Carlos se hace él mismo el almuerzo en las noches, y no tiene preferencias con la comida que se empaca. Compra sus alimentos en la Minorista.


Juan Esteban Rodríguez
Empleado en parqueadero público

Trabaja hace 4 años en un parqueadero subterráneo y su comida la hace y empaca su mamá. Su comida favorita es el pollo apanado y prefiere siempre llevar la comida de la casa.



El almuerzo da hasta un 60% de las calorías del día
La doctora Natalia Pérez, jefe de Nutrición del Hospital San Vicente Fundación, habla de la importancia de este momento del día
Para la profesional esta comida es muy relevante para la nutrición diaria, pues es “sin duda el mayor aporte calórico y nutricional, pues ofrece entre un 50% y un 60% del cubrimiento de calorías del día”.
La doctora explica que incluso luego de la ingesta del desayuno, “al mediodía llegamos con las baterías agotadas” y recomienda que el almuerzo tenga todos los grupos de alimentos para que cumpla su función. Enumera así lo necesario:• Proteína: animal o vegetal. Carne, pollo, pescado, lentejas, garbanzos o fríjol.
• Harinas: almidones tubérculos, plátanos, cereales, pastas, arroz, pan.
• Grasa: ojalá vegetal, aguacate, aceite de oliva o salteado y apanado.
• Frutas y verduras: las frutas ojalá no en jugo sino completa, como aperitivo antes del almuerzo. Las verduras frescas, crudas, de varios colores y la mitad del plato.
• Bebida: ojalá agua.
• Dulce o postre: se puede incluir y negociar, reemplazando una harina por un dulce que tenga en lo posible un valor nutricional importante.

La doctora Pérez explica que debe tenerse presente que evitar el almuerzo hace que el cuerpo entre en fatiga que se va volviendo crónica, y que al alcanzar la “hora gris” (4 a 6 de la tarde) sin haber almorzado, con las hormonas del estrés disparadas, puede hacer que la persona coma en exceso y altere sus funciones corporales, además de generarse trastornos en los niveles de energía y nutrientes almacenados.