Aprender de la experiencia

     

    Aprender de la experiencia

     

     

    Es increíble la falta de memoria que puede haber en las oficinas públicas. O por lo menos, no cabe en la cabeza y no sabemos cómo o por qué no se canalizan las experiencias de unas entidades para el manejo apropiado de las relaciones con la comunidad.

    Hace apenas un año, cuando estábamos en plena construcción del tramo 1 de la Avenida El Poblado, muchos (políticos, avivatos y desinformados) quisieron armar un lío gigantesco por lo que denominaron en esa época “arboricidio” de la Avenida El Poblado. No les valió que hubiera argumentos técnicos y estudios científicos para la tala y trasplante de árboles para querer sacar rendimiento a sus afirmaciones.

    La cosa es simple. No hay posibilidades de ampliar esa vía y lo sabemos. A menos que estemos dispuestos a pagar, ahí sí, el precio de destruir completamente lo que tenemos y construir una enorme y triste Avenida Oriental en este lado de la ciudad. Lo que nos sorprende es que este permanente cuestionar sin sacar conclusiones se deje pelechar por los encargados de las obras, abriendo permanentes frentes de confrontación con la comunidad.

    La Vía Distribuidora es el nuevo eje de la discordia. Es claro que quienes viven en los linderos de la obra, así lo justifiquen con mil textos los científicos del Área Metropolitana, sí verán afectada su vida cotidiana. Más ruido, polvo y contaminación llegarán a sus casas.Pero lo que no se entiende es cómo se deja prosperar un debate que pareciera entre la obstinación de unos funcionarios por construir este corredor, cueste lo que cueste, y las súplicas, fundadas o no, de los vecinos del barrio, sobre todo, si como dicen los funcionarios del Área Metropolitana, existen los argumentos técnicos para demostrar que lasrazones de los vecinos no son ciertas.

    Han dicho los propios vecinos afectados que ellos no se oponen al progreso. Pero ¿por qué no escucharlos?, ¿por qué no buscar soluciones que mitiguen el impacto negativo de las obras?, ¿por qué no pensar en la construcción de muros insonorizadores como los de la autopista I-95 en Miami? No se pide gran cosa, solo una labor de comunicaciones efectiva que busque la conciliación entre unos y otros. ¿Por qué no hacerlo?

    La obra de la Avenida El Poblado enseñó que una correcta labor de comunicaciones no soluciona los problemas, pero mitiga en parte las molestias, pues los ciudadanos se sienten respetados por funcionarios que deberían saber que se le deben a la comunidad que los eligió o que por lo menos, con sus impuestos les paga el salario.