Apoyo al milagro de la vida

En la Clínica Universitaria Bolivariana
Apoyo al milagro de la vida
La Fundación Milagros de Vida trabaja para el cuidado de recién nacidos a través de la ayuda a sus familias

Como todos los otros bebés que nacen a diario en el mundo, los recién nacidos que se encuentran en la Unidad Materno Infantil de la Clínica Universitaria Bolivariana no vienen con manual de instrucciones para facilitar ese nuevo y abrumador papel de vida que enfrentarán sus padres. A la ya difícil tarea, se suma que la mayoría de los pequeños que están allí son prematuros y, por esta falta de tiempo de desarrollo en el vientre, algunos están en condiciones de salud delicadas y deben pasar hospitalizados desde unos días hasta varios meses.

Quince camas de cuidados intensivos y 12 de cuidados intermedios suelen estar ocupadas entre un 80 y un 100 por ciento con bebés prematuros, casos de cardiopatías congénitas o alteraciones genéticas, y todo tipo de riesgos obstétricos. “Es el centro de referencia de Medellín y Antioquia”, dice Astrid Pérez, enfermera líder de la unidad. “Somos el único centro que maneja pacientes con encefalopatía hipoxoisquémica” (bebés con inflamación cerebral por falta de oxígeno durante el parto y que requieren enfriamiento cerebral). Muchos pacientes de Apartadó, Turbo y Carepa, entre otros lugares de Antioquia, son remitidos hasta esta clínica.

Tanto en casos locales como en los que llegan de diversos municipios y veredas, hay familias que se enfrentan al nacimiento del bebé en contextos de maternidad adolescente o carencias económicas y educativas, las cuales, en ocasiones, dificultan el proceso de retorno a la casa.

Compromiso con la vida
Es por esto que nació la Fundación Milagros de Vida dentro de la misma Clínica de la UPB. El acompañamiento y empoderamiento de las familias es su principal objetivo para mejorar el entorno en el que crecerá cada bebé dado de alta.

“Llegan familias a una ciudad desconocida, sin recursos, no tienen donde alojarse, desconocen todos los procedimientos y equipos por los que pasa su bebé y esto es muy difícil para ellos”, dice Talia Barraza, trabajadora social de la fundación. El trabajo, entonces, se centra en tres aspectos: acogida, acompañamiento y capacitación de las familias. En el primero, estas reciben toda la información necesaria sobre la hospitalización del hijo. En el segundo reciben apoyo emocional, psicológico y asesoría jurídica y de trabajo social, así como auxilio económico en subsidios de transporte, alimentación y otras necesidades del bebé. En el tercero, las familias se capacitan para el cuidado del bebé: lactancia materna, reanimación cardiopulmonar, familia canguro (beneficios del contacto piel a piel entre madre e hijo para el desarrollo físico y el vínculo afectivo), cuidado integral del recién nacido y el privilegio de ser padres.

Sandra Sánchez, de Medellín, tuvo a los 21 años a su primer hijo, a finales de octubre. En la madrugada del domingo 27, a los 8 meses de gestación, llegó al mundo María Paulina, con solo 1900 gramos de peso. Desde entonces ha estado en cuidados intensivos y medios, y acompañada por la Fundación. “Me han enseñado los cuidados del bebé prematuro, ya me explicaron cómo bañarla y toda la tarea que tenemos que hacer para podernos ir para la casa. Lo primero es que suba de peso y que ella aprenda a succionar sin desgastarse mucho para poderla alimentar yo misma; por ahora tiene que ser por sonda”, cuenta Sandra mientras se mece en una silla con María Paulina acurrucada junto a su pecho y bajo una cobija, tal como le enseñaron en el taller Familia Canguro.

Baby Shower
Como a Sandra, el programa ha asistido a 680 familias en capacitaciones, acompañamiento y apoyo económico sólo en 2013. Y es dentro de este marco de ayuda que la fundación lanza su campaña “Baby Shower Milagros de Vida” en alianza con la Corporación Vivir Julio Posada, del periódico Vivir en El Poblado, y el Centro Comercial Oviedo. Es así como hasta el 30 de noviembre recogerá pañales (para recién nacidos o etapa uno), artículos de aseo para bebé, pañitos húmedos, crema antipañalitis, copitos, teteros y ropa nueva o en buen estado, de tallas de cero a seis meses. Las donaciones se reciben en un espacio denominado “Rinconcito de vida”, situado en el punto de información del nivel 1 del Centro Comercial Oviedo.