Antes de acudir a las urnas

Como informó Vivir en El Poblado en su edición anterior, este año son muchos los cambios en los mecanismos tradicionales. Para seguir con esta serie dedicada a las elecciones, aquí le presentamos la respuesta a varias preguntas frecuentes.

¿Dónde le toca votar?

Durante esta semana habrá puestos de información en Monterrey, Oviedo, Sandiego y en los sótanos de la Alcaldía. También en la página web de la Registraduría (www.registraduria.gov.co) está disponible la información. En ambas opciones, al suministrar el número de la cédula, le indicarán la zona, el puesto y la mesa en la que le corresponde votar.

¿Habrá Ley Seca?

Sí. Entre las 6 de la tarde del sábado 11 y las 6 de la mañana del lunes 13 de marzo.

¿A qué horas se abren y a qué horas se cierran las urnas?

Los puestos de votación se abren a las 8 de la mañana y se cierran a las 4 de la tarde. Como siempre, la recomendación es salir a votar temprano.

¿Es obligatorio participar en las consultas internas del Partido Liberal y del Polo Democrático Alternativo?

No. La participación en estas consultas es totalmente voluntaria. El jurado le preguntará antes si va a votar en alguna de las consultas y le entrega el tarjetón correspondiente.

¿Se puede votar en ambas consultas internas (la del Partido Liberal y la del Polo Democrático Alternativo)?

No. La Registraduría se pronunció en ese sentido y determinó que cada votante solo podrá participar en una de las dos consultas.

¿Cómo se debe marcar el tarjetón para no anular el voto?

Con la reforma política, particularmente con el voto preferente el formato anterior del tarjetón, con nombres y fotos, cambió. Ahora hay que tener claros dos aspectos: el partido por el que se quiere votar y el candidato de esa lista que uno prefiere. Hay que marcar, antes que nada, la casilla donde está el logotipo del partido elegido o la casilla de voto en blanco, pues si esto no se hace el voto es considerado nulo. Después, si el votante así lo quiere, marca la casilla correspondiente al número del candidato que prefiera dentro de esa lista. Si no lo sabe o no lo recuerda en la mesa de votación le entregan un cuadernillo en el que aparecen los nombres, fotos y números del candidato. Si no marca ninguna casilla numérica o marca más de una el voto de todas maneras es válido, solo que cuenta únicamente para el partido y no para algún candidato en particular. Si marca casilla numérica pero no logotipo de partido el voto es nulo. Para que el voto en blanco sea válido se debe marcar solamente esa casilla, de lo contrario se anula el voto.

¿Cuáles son las ventajas de la cifra repartidora?

Esta cifra se calcula a partir del método ideado por el matemático belga Victor D´Hont, con el objetivo de buscar más proporcionalidad en la distribución de las curules. Se ajusta muy bien a una de las metas de la reforma política, la de reducir el número de partidos, pues premia a las listas que tienen votaciones altas y castiga a las que tienen menos votos. Para entender por qué hay que tener en cuenta que antes las curules se repartían de acuerdo a un sistema llamado el cuociente electoral, cifra que salía de dividir el número de votos válidos por el de curules a proveer. Luego, los resultados de cada lista se dividían por esta cifra, pero se tenían en cuenta los llamados residuos. Es decir, que si una división daba 0.54, esa lista tenía la posibilidad de obtener una curul. La cifra repartidora inventada por D´Hont, de cuya aplicación hay un ejemplo aquí, no tiene en cuenta los decimales, por lo que las listas que obtienen votaciones altas tienen más posibilidades de obtener curules.