Año 21

     
    Año 21
     
     Cuando salió la primera edición de Vivir en El Poblado no fueron pocos los que se sorprendieron de que llegara a sus casas un periódico con información sobre su barrio, sobre lo que pasaba en su ámbito más inmediato, que ignoraba deliberadamente los hechos de los que hablaban los grandes medios de comunicación, que prefería dedicar sus páginas a las historias cotidianas del barrio y de sus habitantes, y que, además, era distribuido gratuitamente. Era sin duda una apuesta optimista por el futuro, y recordemos que en ese tiempo, finales de los años ochenta y principios de los noventa, la violencia del narcotráfico quería doblegar a la ciudad con sus ataques terroristas y en cierta medida había extendido un manto de inviabilidad sobre todo lo que aquí se hacía.
    Todo esto que hoy es apenas obvio, fue iniciado en nuestro país, con éxito reconocido dentro y fuera de Colombia, por Vivir en El Poblado. Ese éxito se debe, entre otras razones, a la confianza que desde el principio tuvieron con nosotros tanto los lectores como los anunciantes. Gracias a su continuo apoyo hemos trabajado juntos por nuestro barrio durante dos décadas y lo continuaremos haciendo en los años por venir.
    Consideramos que las ideas puestas en práctica por nuestro fundador Julio César Posada Aristizábal tienen hoy tanta vigencia como en aquellos años. La información local, cercana física y emocionalmente a nuestros intereses como ciudadanos, sigue siendo el núcleo de nuestro trabajo pues hoy como en 1990, es la información necesaria para mejorar nuestra calidad de vida, conocer a nuestros vecinos y construir los lazos que contribuyen a solidificar a nuestras comunidades.
    Siempre hemos puesto un acento marcado en la utilidad de la información -para la vida cotidiana, para la participación en los asuntos públicos- que le entregamos a nuestros lectores. No presumimos que tenemos todas las respuestas o que la razón nos asiste por nuestra profesión de periodistas. Por eso nuestra agenda informativa pone un énfasis especial en la comunicación con nuestros lectores, los ciudadanos del común, los que mejor conocen nuestro barrio. Por eso pensamos que Vivir en El Poblado debe ser primero que todo un medio de comunicación, es decir, debe contribuir al reconocimiento mutuo de los distintos sectores de la comunidad y del Estado, y convertirse en un punto de encuentro para la discusión pública de los asuntos que nos afectan a todos.
    Esa es la meta con la que trabajamos en cada edición, y que creemos que es compartida por nuestros lectores y anunciantes pues cada 15 días renuevan su confianza en nosotros. A todos ellos, y a nuestro dedicado y profesional equipo de trabajo, les expresamos de nuevo nuestro agradecimiento ahora que iniciamos nuestro vigésimo primer año de actividades y los invitamos a renovar el compromiso tácito que entre todos tenemos por hacer de El Poblado cada vez más el mejor lugar para vivir en nuestra ciudad.