Algunos son “bombas de tiempo”

Carritos de comidas rápidas en El Poblado
Algunos son “bombas de tiempo”
Por las malas prácticas de algunos con el consumo de energía, EPM y Espacio Público intensificarán los controles

Posiblemente le ha pasado que al caminar por una acera concurrida de El Poblado tenga que sacarle el cuerpo, literalmente, a un entramado de cables de energía que parecen hacerle zancadilla, y que van desde un carrito de comidas rápidas –chuzos, hamburguesas y perros– hasta un poste. Se trata, por lo general, de conexiones fraudulentas que están generando riesgos, más si se tiene en cuenta que cada uno de estos carritos está dotado con una pipeta de gas.

El último censo, realizado por la Subsecretaría de Espacio Público y Control Territorial de Medellín, arrojó que en la comuna 14 hay 281 venteros regulados, es decir, que cuentan con el respectivo permiso de trabajo de dicha entidad. De estos 281, 40 son pequeños carros donde se venden perros calientes y hamburguesas. Aunque en su gran mayoría cumplen con la normativa establecida por Espacio Público, el tema del consumo de energía eléctrica no deja de ser problemático. Casi siempre, cada unidad o carrito se alumbra con un bombillo, cuya electricidad proviene de los postes de energía de EPM. Si bien es cierto que algunos de sus dueños han optado por dar solución a la necesidad de fluido eléctrico instalando dispositivos de Enerpunto, producto que ofrece EPM y que justamente está enfocado en la necesidad del consumo de energía para los venteros estacionarios, hay otros que la toman de manera fraudulenta.

Enerpunto es un medidor convencional de electricidad. Con él, y luego de digitar un pin, el comerciante adquiere la cantidad de energía que previamente compró. El mecanismo es igual al de las recargas de los celulares prepago. De esta manera, el ventero compra con anticipación la energía que va a consumir. Los precios de los pines oscilan entre los 3.000 mil y los 10.000 pesos. Este medidor, al igual que el cableado que le permite al ventero tomar la energía, es instalado por EPM una vez recibe notificación por parte de la Subsecretaría de Espacio Público, entidad que autoriza al ventero a tener su dispositivo Enerpunto.

“Es una bomba de tiempo”
Sin embargo, el consumo de energía se vuelve un tema problemático cuando, aun siendo venteros regulados y con el respectivo permiso de trabajo de la Subsecretaría de Espacio Público, los comerciantes acceden a ella de manera fraudulenta. “El acceso a las redes de manera ilegal está tipificado como un hurto, la energía es un bien mueble, así lo establece la Ley 142 del 94. Como es un bien mueble, el acceder de manera fraudulenta constituye una defraudación de fluidos, y esto tiene una consecuencia penal”, dice el Ingeniero Félix Antonio Serna, coordinador integrante del Área de Distribución Eléctrica Sur, de EPM. Por su parte, Élida María Muñoz, coordinadora del Componente de Regulación de la Subsecretaría de Espacio Público, enfatiza que, pese a la existencia de normas claras sobre el suministro de energía a los vendedores informales, y a los controles preventivos de la entidad, algunos de estos se la ingenian para hacer de las suyas en cuanto a conexión.

Es así como en ocasiones, aunque el puesto de comidas rápidas tenga el sistema de Enerpunto, sus dueños toman la energía de manera inadecuada, empatando hasta dos o tres extensiones que van desde el bombillo que alumbra el puesto, hasta el poste donde está instalada la unidad. El riesgo entonces es inminente, tal y como lo reiteran EPM y la Subsecretaría de Espacio Público: los cables empatados pueden ocasionar un corto circuito que, en el mejor de los casos, podría dejar al sector sin energía o afectar la calidad de la prestación del servicio. Eso sin contar con que al lado hay una pipeta de gas. “Es una bomba de tiempo”, advierte Élida Muñoz.

Cabe también preguntarse, en términos de pérdida, cuánto representa para EPM el hecho de que un puesto de comidas rápidas tome de manera fraudulenta la energía. “Tenemos unos medidores que detectan la pérdida, a través de unos balances de energía en los transformadores, pero como lo que ellos utilizan es un bombillo, no alcanzamos a identificarlos, porque la carga es muy baja”, dice Félix Antonio Serna. Sin embargo, reitera que si bien este fraude no puede controlarse a través de los sistemas o herramientas informáticas, no deja de ser una contravención porque cualquier acceso no autorizado a la red es considerado como hurto de energía.

Controles
La Subsecretaría de Espacio Público anuncia controles, aunque inicialmente sin sanciones. “Lo primero que nosotros haremos con ellos es visitarlos en el punto de trabajo, sensibilizarlos y enseñarles cuál es el trámite para que hagan todo de manera legal”, indica Élida Muñoz. “Les pido que si son venteros regulados, si cumplen con las normas, se acerquen a la Subsecretaría para que iniciemos el proceso y les pongan la energía”, añade.

EPM, por su parte, anuncia que por medio de cuadrillas nocturnas realizará recorridos en los próximos días, para controlar y vigilar la manera como los comerciantes están accediendo al fluido eléctrico.