Alerta con puente de la 34

Alerta con puente de la 34
Vecinos del puente de La Asomadera elevaron un derecho de petición para pedir vigilancia en este corredor vial

Preocupados por las actividades delictivas y perturbadoras de la tranquilidad que se han generado en los últimos meses alrededor del puente de la carrera 34, unión entre los barrios El Poblado y El Salvador, varios ciudadanos vecinos de la obra presentaron un derecho de petición a la Alcaldía, a la Personería y a la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá.
Estas personas piden que alrededor de este desarrollo vial, conocido como el puente de La Asomadera, se haga un control policial efectivo al “consumo, distribución de drogas y alcohol, competencias de motos sin silenciador y con resonador durante toda la noche, principalmente fines de semana”. Estas conductas, según ellos, afectan su tranquilidad e implican “un riesgo inminente para la seguridad de las personas que por allí deben transitar”. Por esto, solicitan “muy encarecidamente proceder al desmonte de estas irregularidades, antes de que se agraven los hechos, y se dé pie para que se tomen el sector las conocidas bandas y creen las llamadas fronteras invisibles, tornándose en un problema de orden público de difícil solución hacía el futuro”.

Solicitud reiterada
El puente de La Asomadera (carrera 34 con calle 29) hace parte de la prolongación de la avenida 34, conocida también como Transversal Intermedia. Es un corredor que une la comuna 14 con la calle 54 y el sector conocido como Palos Verdes, en Manrique. Se toma girando por la vía Las Palmas, por donde quedaba el restaurante El Indio, hacia las urbanizaciones Sierra Morena y Prados de San Diego. Pero aseguran los demandantes que se está utilizando para otras actividades, además de la circulación normal.
Aunque el derecho de petición fue elevado el 20 de septiembre pasado, dicen los promotores de esta iniciativa (quienes pidieron la reserva de sus nombres) que los hechos que los motivaron siguen invariables. “Varias bandas están ejerciendo el control por este sector”, manifiesta uno de ellos a Vivir en El Poblado. “Varias noches a la semana interrumpen el tráfico para hacer carreras, ha habido varios accidentes y varios atracos. Solo se calman de vez en cuando, en el momento en que la policía hace operativos pero apenas se va, regresan”.

De hecho, este es el segundo derecho de petición que por el mismo motivo interponen habitantes de San Diego, parte alta. El primero lo elevaron en noviembre de 2011, cuando fue inaugurado el puente, “sin que hasta el presente se tomaran medidas que mejoren la situación, y antes por el contrario, la situación ha empeorado”. Dicen también que “la comunidad se ha comunicado en reiteradas oportunidades con la línea de atención 123, sin obtener asistencia alguna”. En su recurso, invocan “la obligación sobre el cumplimiento, control, vigilancia y medidas que debe ejercer sobre las normas del Código Nacional de Policía, el Código de Convivencia Ciudadana (especialmente en su artículo 45), que establecen las medidas que se deben tomar en estos casos para garantizar la seguridad y tranquilidad de las personas”.

Afectación en El Poblado
Aunque la vigilancia policial del puente de La Asomadera corresponde a la Estación de Policía de Villa Hermosa y no a la de la comuna 14, el comandante de Policía de El Poblado, teniente coronel Fabio Rojas, enfatiza en que la seguridad en su jurisdicción está siendo afectada por este corredor. “La actividad delictiva se ha acrecentado con la facilidad de esta conexión vial. Este desarrollo nos impacta notablemente porque les da oportunidad y ventaja a los delincuentes para ingresar y huir de El Poblado. Cuando pasan el puente hacia el norte, ya se incrustan en otros barrios. A su alrededor hemos realizado varias capturas por porte ilegal de armas, y hemos detectado motociclistas con las placas levantadas para impedir su identificación”.
Pero el de La Asomadera no es el único puente que, en opinión del teniente coronel Rojas, está facilitando la comisión de delitos en El Poblado. “También en varias ocasiones hemos visto presencia de delincuentes en los bajos del puente de la calle 4 Sur, en la Avenida Las Vegas. No se trata de estigmatizar sino de comprender que los comportamientos delincuenciales se acomodan al desarrollo de la ciudad y hay que buscar la manera de contrarrestarlos”, puntualiza.