Al reciclaje le faltan las manos que clasifican en casa

Al reciclaje le faltan las manos que clasifican en casa

Hace falta un mejor pulso para separar en la fuente. La cantidad de residuos que llega a los rellenos sanitarios pone en jaque la sostenibilidad ambiental. Ya hay facilidades hasta con aplicaciones de celular. 


Por: Daniel Palacio Tamayo / daniel.palacio@vivirenelpoblado.com 

Cuando el café llega al pocillo, queda la cápsula que muchos depositan en la basura; sin embargo, un programa de reciclaje empresarial ha permitido que en los puntos de venta de este tipo de presentación de la bebida se entreguen bolsas biodegradables para la disposición final del producto, que luego es recogido y convertido en mobiliario educativo.

El reciclaje se ha ido sofisticando tanto que a la par de los cerca de 3.600 recuperadores que recorren las calles de Medellín, ya están disponibles aplicaciones de celular como Vitai en las que se solicita la recolección de residuos plásticos, cápsulas express de café y pilas que ya no funcionen para que se les dé un adecuado tratamiento.

La presidenta de la Asociación Nacional de Recicladores, Nora Padilla Herrera, considera que en Colombia hay buenas tasas de reciclaje, pero señala que “la gente no separa, por lo que los recicladores tienen que escarbar”.

Por su parte, Leonardo Gómez, gerente de Recimed, afirma que en Medellín se recupera cerca del 13,5% del total de los residuos, mientras que el promedio nacional está por el 17%. “En la ciudad se aprovechan a diario unas 300 toneladas, según las proyecciones y el mercado estimado de grandes compradores como Enka, Familia o Peldar”.

Elizabeth Pizano, ingeniera ambiental de Socya, asegura que la ciudad pretende llegar a un 25% de residuos aprovechados al 2020, meta que aún está lejana por las confusiones o errores en la separación desde el origen. Pizano destaca el compromiso de algunas empresas que cada vez en su cadena de valor buscan estrategias de producción más limpias y de generación de basura cero.

Gómez explica que “el pago que se estableció dentro de la tarifa de servicio de aseo es el equivalente a lo que costaría disponerlo en el relleno sanitario, que para el caso de La Pradera es de 156 mil pesos por tonelada”. Con ese dinero se les da a los recicladores en promedio unos 250 mil pesos mensuales adicionales a su ingreso que es de unos 400 mil pesos, según las cuentas de Recimed.

El Poblado produce el 25% del reciclaje

El Poblado es atractivo para los comercializadores de material, lo que en ocasiones se vuelve confuso. Según Gómez: “el ciudadano no tiene la conexión suficiente y no sabe a quién entregarle el material”, pues además de los recuperadores tradicionales, hay presencia de comercializadores que lo hacen en vehículos no autorizados.

Como alternativa para generar ese vínculo, desde 2017 está en marcha la prueba piloto de la Ruta Reciclo de Emvarias, que pasa por El Poblado y termina en un lugar donde el material se almacena, clasifica, compacta y comercializarse.

En Provenza, en El Poblado, hay un punto naranja de Emvarias donde se ofrecen incentivos para quien entregue el material reciclable en este lugar.

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