Al parque se lo tragó la tierra

En Los Balsos – La Ye
Al parque se lo tragó la tierra
Increíble pero cierta, esta es la historia del bosque que se taló para construir un parque público que nació muerto


Panorámica tomada en 2005. 1. Glorieta El Tesoro La Ye. / 2. Los Balsos. / 3. Bosque de pinos, hoy desaparecido

Al “parque público” situado en el costado norte de la loma de Los Balsos (calle 12 sur entre carreras 10 y 16), en terreno vecino a la antigua sede de Orbitel (hoy UNE), se lo tragó la tierra.

En 2006, cuando la firma Arquitectura y Concreto comenzó su construcción como compensación urbanística por varias obras que estaba adelantando, algunos vecinos se opusieron por considerar que este espacio, que hasta ese entonces era un bosque nativo sembrado con pinos ciprés, no debía ser destinado para tal fin. Mediante un derecho de petición elevado en 2007, propietarios de predios y viviendas que colindan con el lote solicitaron a la Curaduría Urbana Primera de Medellín, en cabeza de Luis Fernando Betancur, respuesta a más de 10 inquietudes sobre el parque. Según ellos, se estaba construyendo sin socializarse con la comunidad.

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Construcción del parque en 2006

“Este proyecto solo fue calculado por una firma constructora para hacer su buen negocio, derramar las tierras excedentes de sus obras en ese terreno obteniendo un enorme beneficio económico y después entregarlo al Municipio a un inmejorable precio…”, manifestaban en el derecho de petición, y pedían, entre otras cosas, que se les enseñara “la licencia con que la firma Arquitectura y Concreto derramó una gran cantidad de tierra en ese terreno…”. Fueron infructuosos los esfuerzos de los colindantes del parque. Cartas iban y venían, visitas iban y venían y sin embargo nunca pudieron conocer la licencia, ni estudios de suelos, o impacto ambiental o cualquier otro documento exigido para llevar a cabo este tipo de obras. Conocer qué iba a pasar en un lote de 13.000 metros cuadrados era cosa seria para los habitantes del sector.

El tiempo le daría la razón a la comunidad. Lo que en su momento iba a ser un parque público con canchas de microfútbol, skate, teatro, senderos y bancas, tuvo que ser reconstruido una y otra vez pues el terreno empezó a hundirse y las estructuras a agrietarse. Hoy no es ni parque ni público, más parece un lugar para practicar paintball: aire libre, zonas ocultas, extensión considerable, terreno empinado y hasta un teatro a medio sepultar en la maleza, que podría ser escenario para las premiaciones.

Aunque Vivir en El Poblado intentó varias veces hablar sobre este tema con representantes de Arquitectura y Concreto y con el director de Planeación de Medellín, al cierre de esta edición no había sido posible obtener respuestas. Mediante un vocero, Planeación se limitó a anunciar que enviaría una comisión técnica al terreno para investigar el caso.

Lo cierto es que hoy este lote no es ni bosque nativo ni parque público para el disfrute de la comunidad, sino un matorral que crece sin medida, donde no se ve la mano de la municipalidad, la responsable del lugar. Juzguen ustedes por las imágenes.



Situación actual del parque público

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