Carta desde Adís Abeba

Aida Muluneh nos muestra poéticamente la crisis climática
Obra titulada The shackles of limitations (Las cadenas de las limitaciones) de la colección de Aida Muluneh para WaterAid con el apoyo de la fundación H&M. Credito: WaterAid/ Aida Muluneh.

Aida Muluneh nos muestra poéticamente la crisis climática, el rol de la mujer en la sociedad y el motivo de las futuras guerras; la competencia por el agua limpia en el mundo.

Hola. Te escribo desde, la capital de Etiopía. Este es uno de los países más interesantes del continente africano. Aterricé en la madrugada y recuerdo haber visto a varios atletas locales entrenando por la ciudad.

Carolina Daza
Por Carolina Daza / opinion@vivirenelpoblado.com

 

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Ese día me recibieron con un auténtico almuerzo: una colorida composición de vegetales y de leguminosas servidos sobre el autóctono injera, el pan esponjoso etíope que parece un gigante crêpe. ¡Aquí se come con las manos!

Lo que me atrajo a este país, aparte de la cocina, fue la obra Water Life de Aida Muluneh y su colorido activismo ecológico. En mi camino por ayudar a devolver la voz y los derechos a la naturaleza, decidí emprender mi viaje hasta aquí. De Adís me fui hacia el norte hasta Dallol, en la región de Afar, el lugar más cálido y seco del planeta.

En el camino me tomé unos días para visitar la ciudad de Lalibela, el corazón de peregrinación de los cristianos ortodoxos etíopes. Allí las construcciones no se elevan, sino que se hunden en la roca como en las recientes propuestas del japonés Junya Ishigami. Etiopía es el único país africano que nunca fue colonizado; su historia cuenta con una ocupación italiana durante el fascismo de Mussolini, que no duró más de cinco años. Aquí, la cultura aún mantiene calendario, horario, alfabeto, idioma, religión, música y tradiciones ancestrales propios.

Crisis climática y el rol de la mujer

La crisis climática nos sigue esclareciendo la profunda apatía en la que coexistimos. Nuestra realidad sigue distorsionada por la creencia de que alguien más nos salvará. Y de esto se trata la obra de Aida Muluneh: mostrarnos poéticamente la crisis climática, el rol de la mujer en la sociedad y el motivo de las futuras guerras; la competencia por el agua limpia alrededor del mundo. Las sequías severas hacen que las reservas de agua sean impredecibles y las inundaciones amenazan con contaminar el suministro de este líquido vital.

Según la organización WaterAid –organización que comisionó la obra de Muluneh– en el mundo una de cada diez personas no tiene acceso a agua limpia. En Etiopía, la cifra es alarmante porque llega a cuatro de cada diez; un niño muere cada hora de enfermedades causadas por la escasez de agua limpia.

Lo más impactante de esta obra es la poesía colorida con la que entrecruzó tres dimensiones relacionadas con la sostenibilidad: ambiental, cultural y artística. Se sienten perseverancia, valentía y fuerza de la mujer africana, esos mismos valores que necesitamos para darle la voz y los derechos de vuelta a la naturaleza.

La cultura nos permea, el arte nos permite darle formas a nuestra alma y expresar nuestra identidad. Sin cultura ni arte, no habrá desarrollo sostenible.

Y cuéntame de ti en Medellín: ¿qué tal el nuevo aire con las elecciones en tu ciudad?

  • 2,1 billones de personas carecen de acceso a servicios de agua potable gestionados de manera segura.
  • 340.000 niños menores de cinco años mueren cada año por enfermedades diarreicas.
  • 4 de cada 10personas se ve afectada por la escasez de agua.
    90 % de los desastres naturales están relacionados con el agua.
  • 70 %  de la extracción mundial de agua es para agricultura.

Fuentes: OMS, UNICEF 2017, UNISDR, FAO.

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