“Ahorita es muy difícil ser puro en la música”

“Ahorita es muy difícil ser puro en la música”
Tal vez sea el nombre de diosa yoruba lo que ha hecho que Yemayá en 22 años haya llegado a presentadora de televisión, modelo y cantante.

A primera vista esta joven habitante del barrio Manila tiene una fachada ultrajuvenil y muy a la moda que se derrumba cuando empieza a revelar un alma vieja. Nacida en Nicaragua de padre nicaragüense y madre colombiana, hace 15 años vive aquí pero como todo artista inquieto no parece que por mucho rato. La rebeldía, palabra que la persigue al hablar, queda clara en sus decisiones y actitud.


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¿Sientes que hace falta la parte académica para tu música?
Sí, por eso todavía estoy ahorrando para estudiar en Brasil porque es más caro, pero São Paulo es un epicentro, un remolino musical, entonces estar allá me parece importante, y la rama que descubrí que me gustaba, popular pero académica, la encontré muy establecida y muy organizada allá. Pienso que es muy importante pero aquí no es fácil encontrarla, entonces no me estoy matando como antes que tenía cierto desespero porque todo el mundo estaba estudiando o se graduaba. Ya me relajé, ya empecé a ver lo que tengo dentro de mí para producir y cuando llegue la hora conseguir alguien que me guíe.

¿Qué tipo de música estás produciendo?
Ahorita es muy difícil ser puro en la música o ser de una sola corriente, sobre todo en la música latinoamericana que se fusiona para sobrevivir y para llegar a más personas. Como la mayoría de las cosas que están saliendo en este momento es una fusión de ritmos colombianos pero con más África, más tambores y ritmos por mi historia y por lo que me gusta. En Nicaragua me arrullaban con reggae y los tambores me han encantado toda la vida. No dejamos la música colombiana a un lado porque ya la llevo dentro y tampoco abandono el funk, el jazz, la electrónica; elementos nuevos, fáciles de digerir.

¿En qué se diferencia de la otra música nueva colombiana?
En mí, en el toque personal, en el afecto y la perspectiva que yo he tenido de Medellín, en la forma en la que siento la música cuando estoy en un escenario. No sé, creo que en mi historia, la historia de cada quien es muy personal, eso le da su toque y si la música que produces logra reflejar esa historia ya tienes tu sello. Musicalmente tiene fuerza, es una fusión, tiene pop, ritmos, electrónica, muchos elementos que se están utilizando bastante últimamente, por eso el sello es el toque personal. Además mi voz es bastante particular.

¿Cómo es el proyecto musical con Juancho Valencia?
En Eafit conocí a Juancho y nos volvimos amigos y empezamos a soyárnosla juntos. No había nada planeado pero siempre hablábamos de hacer algún trabajo juntos. Hace un año empezamos a componer; yo le pasé mis letras y él me pasó la música y empezamos a grabar en Merlín Estudios que es del grupo de Juancho. La culminación del proyecto es un álbum, pero hacerlo lleva mucho tiempo, además mi música está todavía en pañales, en el sentido de identificarse, de cuajar, entonces este tiempo no es que nos estemos demorando sino que estamos madurando.

¿De qué hablan esas canciones?
Empecé a aprender portugués y me empeliculé con el idioma, quería estudiar en Brasil, entonces fui allá buscando universidades y en ese viaje me encontré un poema que me gustó mucho y al que le pusimos música para el álbum. Además tiene letra en inglés compuesta por mí y en español compuesta por los dos. Yo no me siento una experta, todavía estoy aprendiendo. Como estoy investigando a ver qué sale, todavía no me amarro a un tema. Si algo me suena bien, se propone, y si funciona va. Al principio solo escribía letras porque no me aprobaba la música y poco a poco me fui dando la oportunidad con mis melodías. Antes hacía que alguien me ayudara con la música, ahora pienso en letra y melodía a la vez. Inclusive es más fácil acomodar ciertas palabras cuando ya tienes más o menos cuál va a ser la melodía y el fraseo.

¿Encuentras choques con la fama?
No, desde el principio he tenido características que llaman la atención y ahora más que llevo el pelo tan rebelde pero tan natural para mí. Sin embargo crea reacciones, sin ser famosa ya llama la atención. Ya aprendí a no pensar en eso, a que no me afecte mucho lo que piensen o lo que digan. Sé que es peligroso, sé que es distinto lo que hay a lo que parece y a lo que se ve, eso ya lo aprendí entonces saber eso es un buen comienzo para no dejarte llevar por la fama. Siento que mi historia me da bases fuertes y un carácter para manejar esas cosas. Nunca he pensado mucho en eso, más bien en lo que disfruto hacer y si eso la atrae, pues bienvenida.¿También te deja de importar el qué dirán en la música?
Sí y no, eso lo siento más como un cuidado a tu trabajo, como una constante revisión de lo que estás haciendo. Lo de la fama es automático en cambio lo otro sí es tan importante que hay momentos donde uno siente “bueno en este punto voy a dejar salir lo que siento, en este no”. Es mejor equilibrar el asunto con otras opiniones para tener un buen trabajo, porque muchas miradas, sin volverlo un collage, te pueden enriquecer. Escuchar otras cosas u opiniones cuando te sientes aprendiendo en la música o en el arte hace una construcción.

¿El proyecto para Brasil se mantiene?
Tenía una fecha límite pero me di cuenta que aquí todo cambió y empezaron a salir un montón de nuevas propuestas y me pareció bonito sacarle mucho jugo a Medellín. Con el programa de Teleantioquia he aprendido y he conocido mucho físicamente, sentimentalmente y musicalmente, de Medellín, cosas que no sabía que existían. Cada vez que aprendo me parece más importante enriquecerme desde acá y salir, en vez de salir a enriquecerme y volver donde no sé qué hay. Me relajé un poco y aproveché lo que estaba pasando. Brasil no se desplaza, pero si hay algo que se te está regalando pues lo aprovechas.

¿Quién es Yemayá?
Yemayá Simmons empezó con la música desde los 11 años en la Red de Bandas Batuta donde tocaba violín y saxo, y como vocalista en los coros del colegio. Empezó canto lírico en Eafit y después en la Universidad de Antioquia pero poco convencida por la falta de expresión corporal dejó sus estudios. Continuó cantando en bares y conciertos con amigos esperando qué resultaba en su vida. Por cosas del azar y por su look fresco llama la atención del mundo del modelaje y de la televisión donde hoy ha encontrado más estabilidad. Presenta What’s up en Teleantioquia.