Ahora sí empezó el auge del gas

 
 
   
 
Quizás por lo reciente de la disposición, hasta el momento el incremento en el número de conversiones de gasolina a gas, a raíz de la nueva medida, no ha sido significativo, según varias empresas consultadas por Vivir en El Poblado. Pero todo apunta al auge del gas vehicular, porque, además de la exención, el nuevo pico y placa cobija diariamente cuatro números de placas, y no dos como hasta ahora, así:

– Lunes: 6, 7, 8 y 9
– Martes: 0, 1, 2 y 3
– Miércoles: 4, 5, 6 y 7
– Jueves: 8, 9, 0 y 1
– Viernes: 2, 3, 4 y 5

En agosto, los comparendos para quienes no cumplan el pico y placa serán pedagógicos, pero a partir del primero de septiembre empezará a aplicar la sanción, equivalente a $231.500.

Con trabajo recargado
La primera inquietud que surge es ¿cómo van a determinar los agentes de tránsito cuáles vehículos funcionan con gas y cuáles no, sin necesidad de pararlos para ver si llevan o no pipetas en la maleta y empeorar la congestión que se pretende aliviar?
Según la Secretaría de Tránsito los carros convertidos a gas llevan en el lado derecho del parabrisas una calcomanía visible, puesta en los talleres donde se hace la adaptación. Estas son expedidas por organismos certificadores, que para el Valle de Aburrá son Bureau Veritas e Icontec, y a nivel nacional las empresas Cotegna y SGS.
Una segunda duda: ¿Cómo saben los agentes de tránsito que las calcomanías no son falsas? Se puede consultar, con el número de placa, la base de datos de vehículos convertidos, base que EPM se comprometió a suministrar actualizada a las autoridades de tránsito. Pero dada la escasez de guardas de tránsito en Medellín (530, divididos en tres turnos y la mayoría dedicada a oficios de oficina) y el volumen de trabajo, no parece muy factible ni práctica dicha verificación.

Las cifras del gas
Según datos de EPM, desde que empezó el programa de gas vehicular, en el Valle de Aburrá han convertido (hasta el 22 de julio) 25.661 vehículos, entre ellos 11.401 particulares.
Y es que, según los expertos y los mismos usuarios, el ahorro en dinero es significativo cuando el combustible del vehículo es el gas natural. De acuerdo con Carlos Alberto Osorio, asesor de Gastech, empresa especializada en adaptaciones, “un vehículo carburado se ahorra, mínimo, un cincuenta por ciento en términos de plata; y los vehículos de inyección y con un equipo de quinta generación se pueden ahorrar un 65%”. Agregó que “quien tanquee con 300 mil pesos semanales de gasolina, por 150 mil pesos de gas hará el mismo recorrido, es decir, el gas rinde el mismo kilometraje pero con la mitad de la plata”. Hoy el metro cúbico de gas cuesta $1.200, frente a un galón de gasolina que cuesta, en promedio, $7.400 (corriente) o $9.600 (extra).
El costo de adaptar un vehículo de gasolina a gas natural depende de varios factores: si el carro es carburado, si es de inyección, el modelo, el cilindraje y la capacidad que se pretenda instalar. La adaptación más barata es la de los vehículos con carburador: $3.123.000 más el valor de un cilindro de 65 litros ($995.000), es decir, $4.118.000. La más costosa, con el último de los equipos, cuesta $4.398.000, más el valor de los cilindros (el de 100 litros cuesta $1.510.000), o sea que el precio mínimo es $5.908.000. Será el dueño del vehículo quien, según sus cuentas, determine si se justifica o no la adaptación.
Pero con el nuevo pico y placa, no es el ahorro lo único que entra a consideración al momento de decidirse por el gas natural: es la comodidad que supone movilizarse sin restricciones por la ciudad todos los días de la semana.