Afinación para el motor de la economía

 
 
   
 
Solo hay que hacer un breve recorrido por El Poblado para comprobar la pugna que desata el gremio de la construcción en sus ventas. Todos ofrecen excelentes precios, áreas y espacios para cada estilo y sobre todo calidad de vida inigualable, pero antes de toda esta maravilla, el proceso sufre el tormento de la gestión y de la rivalidad entre competidores.
El grupo de Investigación en Gestión de la Construcción de Eafit, liderado por Luis Fernando Botero, tiene un objetivo principal; mejorar la productividad de las obras edificadas en Colombia por medio de investigación aplicada. El grupo, acompañado de estudiantes de los últimos semestres de ingeniería civil, arquitectura, y últimamente ingeniería industrial y de producción, está realizando hoy su octavo proyecto con la participación de 25 empresas en el país, 18 de ellas en Medellín.
Dice Botero que este gremio tiene mucho por mejorar. “Una de nuestras banderas es proyectos mucho más confiables, desde el punto de vista de la calidad, seguridad industrial, ambiental, cumplimiento de plazos y de cosos”.

Cultura de medición
Para tal fin el grupo ha desarrollado la implementación del concepto Lean Construction o Construcción Sin Pérdidas, basado en los avances de manufactura automotriz del Japón y que contextualizado y aplicado a la construcción, identifica ciertos procesos, hace la medición y un seguimiento para sacar conclusiones sobre las ineficiencias.
Así se han detectado, dice Luis Fernando Botero, “cuellos de botella en relación a la ubicación de material y su transporte vertical y horizontal”, pero uno de los problemas más grandes que han encontrado son las contrataciones externas que no están bajo el control del constructor. “Los contratistas impactan mucho el desempeño final del proyecto; uno de los avances es mostrarles a los constructores que la figura de la contratación, aunque es muy buena y predominante en nuestro medio, no es la única opción. Existe en otros países y en algunas empresas en Colombia, la utilización de mano de obra vinculada directamente a la empresa, y hemos demostrado que algunos ejercicios así realizados, tienen muy buenos niveles de desempeño.” Aclara que no se trata de volver al pasado cuando todos los empleados pertenecían a la empresa y surgían problemas de sindicalización. Además se busca mejorar las condiciones de vida en las obras para tener contratistas más estables. Cosas no muy lejanas a la cultura organizacional de otros gremios; capacitaciones, incentivos, mejores ambientes de trabajo y generar sentido de pertenecía.
Ese proyecto, que se inició como prueba piloto en 2002, fue retomando a nivel nacional en 2005 y 2006. De ahí surgió una metodología para su aplicación a través de asesorías y capacitaciones.

Compartiendo el know-how
Para pocos es un secreto la aguerrida y agresiva competencia en la construcción. El grupo pretende romper con ese modus operandi dando pie a un sistema de referenciación llamado Bench Colombia. En este, los constructores comparten los desempeños, resultados e indicadores en los procesos claves del negocio para determinar cuáles prácticas resultan mejores. Así pueden ver cómo alcanzar metas haciendo bechmarking a los mejores procesos del sector.
Luis Fernando Botero explica cómo funciona el sistema. “Es una evaluación integral del proyecto de construcción con 9 categorías como seguridad industrial, costos, plazos, calidad, satisfacción del cliente, clima organizacional, proceso pre-operativo y control de la producción. Estas generan 29 indicadores que el constructor descarga en una plataforma tecnológica y el software calcula el indicador y sus resultados comparándolos contra esa gran base de datos de otras empresas”. Así determinan la posición que tiene el constructor en relación al espectro de la gran muestra. Este año el grupo sacó una segunda base de datos que cuenta con más de 300 proyectos y 8 constructoras de Medellín comprometidas a entregar datos.
Para el comprador de vivienda u oficina sería interesante saber los resultados de la base de datos antes de decidirse por un proyecto pero Botero asegura que no existe una sola empresa que sea la mejor en todos los indicadores, “todas tienen algo que aprender y algo que enseñar”.
El proyecto nació en Eafit y fue acogido por el sector privado, sin embargo los sistemas de referenciación para la construcción nacieron en Estados Unidos en 2000 y luego fueron asumidos en el Reino Unido, Chile y Brasil; Colombia es el quinto país en unirse a la iniciativa. “Cada uno de estos sistemas comparte sus principios con el sistema que le dio origen, podríamos decir que los cinco, en un futuro, estarían compartiendo información de resultados de proyectos a nivel internacional” explica Botero.