Adiós a las pastillas anticonceptivas

 Con generaciones cada vez menos conservadoras y la planificación en pareja cada vez más necesaria, es importante saber qué ofrece este mercado de la salud y cuál es la opción adecuada para cada persona. Las mujeres jóvenes, sexualmente activas, dedicadas a sus carreras, saben que este tema está entre los cinco principales cuando se habla de futuro. Los últimos 10 años en esta área de investigación médica revuelcan un poco más la revolución femenina. No todos los métodos son aptos para cada mujer, por eso es indispensable la consulta médica y el viejo cuento de “una amiga mía lo usa” no justifica ningún error. 
   
 
 
  
 A largo plazo
Hay algunas mujeres que están decididas sobre su futuro, por lo menos en lo que concierne a los próximos cinco años y los hijos no son parte de él. Para ellas o para madres jóvenes que no quieren más hijos y tampoco quieren recurrir a métodos definitivos, existen nuevas opciones a plazos más largos. Siempre con nombres discretamente rosados, estos anticonceptivos se mercadean como Jadelle y Mirena.
Jadelle: Entre los métodos más recientes están los implantes de Jadelle que tienen una duración de cinco años y funcionan al liberar una hormona sintética llamada levonorgestrel. Son unas pequeñas barritas insertadas bajo la piel de la parte interior del brazo que hacen las veces de dispensador hormonal. La incisión para poner los implantes es pequeña, requiere anestesia local, no queda una cicatriz visible y puede ser removido en cualquier momento o insertarse un par de implantes nuevos pasados los cinco años. Es común que este método altere los ciclos menstruales o los suprima en gran medida, pero el ciclo tiende a estabilizarse después del primer año.
Mirena: El sistema Mirena es un dispositivo intrauterino que tiene forma de T y como su nombre lo indica debe ser insertado en el útero como la antigua T de cobre. Igual que el Jadelle tiene una duración de cinco años, libera la hormona sintética levonorgestrel, puede ser removido en cualquier momento o reemplazarse pasado el límite de tiempo. Es indoloro y también puede alterar o suprimir el ciclo menstrual. Los médicos recomiendan este sistema para mujeres que ya han tenido hijos donde las condiciones del útero son distintas al de mujeres sin hijos, sin embargo nuevos estudios buscan la posibilidad de usarlo en mujeres sin hijos.

A corto plazo
Para aquellas mujeres a la espera de lo que viene en sus vidas, aquellas pasando por los primeros años del matrimonio o poco fanáticas de métodos anticonceptivos que requieran asistencia médica para insertar y remover, existen otras opciones. Estos permiten tomar la decisión de continuar o no, cada semana o cada mes. Requieren un poco más de disciplina que los anticonceptivos expuestos anteriormente pero definitivamente no necesitan atención diaria. Éstos son los parches y los aros conocidos con los nombres Evra y Nuvaring.
Parches transdérmicos Evra: El parche transdérmico se adhiere a la piel como una curita de 2 centímetros cuadrados y libera a la sangre una combinación de hormonas sintéticas, norelgestromina y etinil estradiol. Debe remplazarse cada semana durante tres semanas y dejar la cuarta sin parche. El lugar para ponerlo puede ser la espalda, las caderas, el brazo o en el abdomen y muy importante es que quede bien puesto por eso debe evitarse el uso de cremas, maquillaje, aceites o perfume antes de pegarlo. Es aconsejable para mujeres menores de 35 años y puede perder eficacia a partir de los 90 kilogramos. También puede alterar el ciclo menstrual pero no lo suprime completamente. El uso continuo de estrógeno no es muy recomendable para ninguna mujer.
Aros Nuvaring: Este anticonceptivo es un aro pequeño, liviano, flexible y transparente insertado mensualmente en el canal vaginal que libera las mismas hormonas sintéticas, etonogestrel y etinil estradiol. El material es evatane, una forma de plástico y la introducción es sencilla sin requerir asistencia médica. Debe dejarse durante 21 días, seguido de una semana de descanso, lo que resulta en un aro por mes. Como los demás, altera el ciclo menstrual pero como los parches, tampoco lo suprime.
Estas son buenas alternativas para las mujeres que no quieren la esterilización y sobre todo para aquellas que quieran evitar la disciplina de los anticonceptivos orales cada día. Sin embargo, las mujeres que tienen complicaciones severas de hígado, cáncer de mama, enfermedades tromboembólicas o tumores hepáticos, deben consultar otras alternativas de planificación con un especialista. Es importante recordar que estos métodos no previenen enfermedades de transmisión sexual y que a pesar de tener una eficacia del 99.9%, su mal uso incrementa el riesgo de embarazo.