Accesorio atrevido y genial

 
 Accesorio atrevido y genial 
   
 
 
   
 

Los sombreros son divertidos y lindos, casi nadie resiste la tentación de ensayar ponerse uno y confirmar en el espejo el significativo cambio. Aunque Medellín no ha sido la ciudad donde abundan estos accesorios, es una ciudad donde la moda cada vez es más importante y donde las mujeres son cada vez más osadas con sus prendas y orientadas a la moda. Las grandes pasarelas del mundo los ponen entre los top necesarios del año, tanto en temporada fría como caliente. El fedora, nombrado por el personaje de la princesa Fédora de Victorien Sardou, es uno de los estilos de sombrero que más se impone este año y a diferencia del tradicional gris o negro que recordamos del tango, hoy vienen en colores alegres, con estampados y variedad de telas. En los años 30 el fedora con ala corta y la copa alta tuvo mucha demanda, a finales de esta década y del 40 el ala ancha se puso de moda. A mediados de los 50 el ala empezó a reducirse hasta los 60 donde ya casi no tenía. Hoy regresan con distinto anchos de ala evocando el romanticismo del tango y estilo Capone. La gran exponente de esta tendencia para 2008 es Dona Karan quien llevó las faldas y blusas en colores caqui, blanco y café acompañadas de los sombreros fedora del mismo color.
El sombrero no es un accesorio más, demuestra actitud, inclinación por la moda y cuando es bien escogido puede acompañarse de ropa muy sencilla y crear un look muy juvenil y moderno. Además puede hacer discreto un mal corte, color, peinado o la raíz de la tintura.
Solo hay tres características físicas que pueden determinar si el sombrero fedora es un buen accesorio en determinada persona:
1.La forma de la cara: todas las formas permiten su uso excepto las caras muy alargadas porque el sombrero alarga aún más la silueta facial
2.El cuello: un cuello largo o mediano es ideal para llevar este accesorio, de lo contrario el sombrero se verá muy cercano a los hombres creando un quiebre en la armonía superior.
3.Tipo de pelo: el pelo liso o con leves ondas va mejor con estos sombreros pues el pelo crespo tiene mucho volumen por sí solo y crea una imagen de desorden, algo no muy acorde con la idea del sombrero que tiene un concepto estilizado y elegante.
“El sombrero aunque hace parte de nuestra cultura y tradición, nunca ha sido parte de nuestra moda, tal vez por esa misma razón, así que usar estos estilos es algo muy nuevo y atrevido, dice mucho de una persona cuando es capaz de salir a la calle con algo que nadie más lleva o que sabe que atraerá muchas miradas” dice Emilio Restrepo, asesor de imagen y modista. Lo cierto es que vestirse al gusto personal o de los diseñadores es fácil pero tener la confianza para ensayar cosas nuevas, diferenciarse y salirse de la rutina con elementos poco comunes requiere un poco más de personalidad.