¿A quién le cabe en la cabeza?

¿A quién le cabe en la cabeza?
Con un desastre como el que hubo, 12 personas muertas, una torre caída y cinco que constituyen una amenaza ¿y así pretenden otra vez salirse con la suya?

Jaque. El recurso de reposición interpuesto por Lérida CDO para evitar la demolición de las torres 1, 2, 3 y 4 del tristemente célebre conjunto residencial Space, parece una jugada maestra de ajedrez. Con ella, la constructora puso una vez más en jaque al Municipio de Medellín y de paso a los damnificados y a la ciudadanía, todos en espera de que se haga justicia y no haya más tragedias, al menos por ese lado. Sorprende Lérida CDO al presentar, después de pasar lo que pasó, este recurso que pretende privilegiar los intereses de un privado -los suyos- sobre la vida y seguridad de muchos ciudadanos, que desconoce un estudio serio como el presentado por la Alcaldía y la Universidad de Los Andes y según el cual ninguna de las torres de Space es recuperable y, mucho menos, habitable.

¿A quién en su sano juicio se le ocurre dejar en pie estas torres y, más que eso, habitarlas? Si solo verlas produce escozor. Serían un monumento a la irresponsabilidad, a la falta de respeto con las víctimas y su dolor, a lo que no debió haber ocurrido. A nadie le cabe en la cabeza que se pueda hacer algo con unas estructuras que, según los expertos, no son recuperables. ¿Qué estará pensando CDO al interponer el citado recurso? ¿Qué estará buscando? Más allá de los argumentos que exponga, ¿qué hay de fondo?
Algunos piensan que el recurso de reposición es una estrategia de la constructora para dilatar los tiempos. ¿No será que le vale más demoler esas cuatro torres y llegar a acuerdos económicos con los propietarios, que “repotenciarlas”? ¿Será que de nuevo son razones financieras las que mueven su actuación?

Ni modo de saberlo, puesto que Lérida CDO no da la cara. Han pasado más de tres meses y medio de la tragedia en Space y no ha habido una sola rueda de prensa, una presentación ante los medios de comunicación, que en este caso estarían representando a unos ciudadanos que necesitan y merecen una explicación. Sorprende ese largo silencio de sus socios y directivas, así como la pasividad con que los medios de comunicación hemos ido aceptando que no den declaraciones, no den la cara, no respondan ninguno de los mensajes dejados a través de los empleados de su empresa. ¡Como si el tema a tratar fuera de farándula! También sorprende que esta constructora no haya presentado aún los ajustes al plan de implosión de la torre 5, razón por la cual esta se ha ido posponiendo.
Si a CDO le aceptan ese despropósito de no demoler Space entero, ¿quién va comprar un apartamento de estos? ¿En qué quedaría el patrimonio de los propietarios?

La Alcaldía tiene que preservar la vida y seguridad de las personas, y esto, tanto desde el sentido común como desde la Constitución, es inapelable y supera cualquier argumento que anteponga CDO.

Con un desastre como el que hubo, 12 personas muertas, una torre caída y otras cinco que constituyen una amenaza ¿y así pretenden otra vez salirse con la suya?

De la próxima jugada de la Alcaldía, que tiene en sus manos todos los argumentos técnicos y humanos para ratificar su orden de demoler las cuatro estructuras, depende que no se cometa una nueva canallada.