A mí con bastante arrocito ¡pues!

Como muchos, soy de los que no perdono el arroz en mis comidas, más ahora que me puse a investigarlo y descubrí el montón de beneficios que tiene para el metabolismo. Por algo chinos, japoneses y casi todos los asiáticos lo usan como base de sus cocinas, consideradas muy saludables además de exquisitas. En homenaje a mi alimento favorito, comparto lo más importante de todo lo que pude aprender:
Su contenido proteínico no es muy alto pero mayor que el de otros cereales, por eso se considera el rey de este grupo de los alimentos saludables. Ha sido el sustento más importante de gran parte de la población mundial por miles de años. Contiene los ocho aminoácidos esenciales y es fuente vital de minerales y vitaminas. Contiene tiamina, riboflavina, niacina, fósforo, hierro y potasio. Es de fácil digestión, contribuye con la mucosa intestinal, no contiene gluten, refuerza el sistema óseo y los tejidos cartilaginosos; previene la osteoporosis, cuida el corazón y ayuda a controlar la hipertensión. Cuando se usa su versión integral ayuda a reducir los niveles de colesterol por lo que disminuye el riesgo de infarto y es rico en fibras que favorecen el proceso digestivo. Pero lo mejor es que 100 gramos de arroz aportan solamente 100 calorías. En Colombia su consumo varía de acuerdo con la región, y en Antioquia, ahí está la Virgen, es el ingrediente obligatorio, tanto que cuando no está en el plato uno siente que algo le faltó.

A nivel culinario es un ingrediente extraordinario por la facilidad de sus preparaciones, su bajo precio, gran rendimiento y versatilidad; ideal para montones de recetas deliciosas como pasteles, albóndigas, galletas, empanadas, sopas, cazuelas, tamales y postres. Puede ser tan sencillo o pinchado como se quiera, ya que es la base de platos de la alta cocina como la paella, el risotto y el sushi. Hoy quiero compartir dos recetas que me encantan y le harán disfrutar muchísimo más este cereal mágico.

Arroz a la manera asiática con acabado paisa: lave el arroz en el chorro de agua fría al menos unas 10 veces hasta que el agua salga transparente; ahorre agua usando una coca y un colador. Deje el arroz toda la noche en la nevera en mucha agua, por la mañana deberá haber duplicado su volumen. Ahora termínelo a la manera tradicional con aceite, un cubito de caldo, ajo, sal y cebolla y súdelo o cocínelo como siempre. Si le quedó bien hecho debe estar muy suelto, de grano grande y delicioso.

Bolitas con arroz de ayer: mezcle en una coca dos tazas de arroz del que le sobró ayer, con media taza de queso o quesito, una cucharada de maicena y un huevo, amase muy bien y forme bolitas preferiblemente pequeñas (como medio buñuelo). Fríalas hasta que doren en aceite entre medio y alto y acompañe con mermelada, ají, limón o su salsa favorita. Úselas como pasante, guarnición o solas. Esta receta es de la casa de Carlos Esteban Restrepo un genio de la pesca y la cocina.Ç

Vale la pena pegarse el viaje hasta Indiana Mall a conocer El Correo, una nueva propuesta de parrilla extraordinaria. Igualmente interesante y exquisito es el nuevo restaurante Nagato, en el mismo mall en donde la súper chef Natalia García está ofreciendo una carta oriental sensacional. Espero sus comentarios en:
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