A Juan Camilo Uribe, el artista, el amigo

    Coplas de Jorge Manrique a la muerte de su padre

    Recuerde el alma adormida,
    Avive el seso y despierte,
    Contemplando
    Cómo se pasa la vida,
    Cómo se viene la muerte,
    Tan callando.
    Cuán presto se va el placer;
    Cómo después de acordado
    Da dolor;
    Cómo, a nuestro parecer,
    Cualquiera tiempo pasado
    Fué mejor
    Y pues vemos lo presente,
    Como en un punto se es ido
    Y acabado,
    Si juzgamos sabiamente,
    Daremos lo no venido
    Por pasado.
    No se engañe nadie, no,
    Pensando que ha de durar
    Lo que espera
    Más que duró lo que vió;
    Porque todo ha de pasar
    Por tal manera.
    Nuestras vidas son los ríos
    Que va a dar en la mar,
    Que es el morir:
    Allí van los señoríos
    Derechos a se acabar
    Y consumir:
    Allí los ríos caudales,
    Allí los otros medianos
    Y más chicos;
    Allegados son iguales,
    Los que viven por sus manos
    Y los ricos.
    Este mundo es el camino
    Para el otro, que es morada
    Sin pesar;
    Más cumple tener buen tino,
    Para andar esta jornada
    Sin errar.
    Partimos cuando nacemos,
    Andamos mientras vivimos,
    Y allegamos
    Al tiempo que fenecemos;
    Así que, cuando morimos, descansamos.
    ¿Qué se hizo el Rey Don Juan?
    Los infantes de Aragón,
    ¿Qué se hicieron?
    ¿Qué fue de tanto galán,
    Qué fue de tanta invención,
    Cómo trajeron?
    Las justas y los torneos
    Paramentos, bordaduras
    Y cimeras,
    ¿Fueron sino devaneos?
    ¿Qué fueron sino verduras
    De las eras?

    (Tomado del Tomo I de la enciclopedia El Tesoro de la Juventud)