A Dios rogando…

 
 
   
 
“No entiendo por qué somos tan drásticos para desalojar vendedores ambulantes pero permitimos que vehículos del estrato 6 invadan el espacio público. Es un abuso”. La lectora de Vivir en El Poblado, Ana Betancur, se refiere a los tacos que se forman cada vez que hay matrimonios y, sobre todo, misas exequiales en la parroquia de San Lucas. Como los parqueaderos del templo no dan abasto, los vehículos se estacionan a un lado de la angosta vía que lo comunican con la Transversal Inferior, e impiden el ingreso a los apartamentos cercanos. Agrega esta habitante de la urbanización Cerros de Avignon que el caos empeora cuando los actos litúrgicos coinciden con horas pico o de salida de los colegios, con el agravante de que con frecuencia pasan camiones de construcción que se quedan atrancados. Por eso más de una vez, al igual que sus vecinos, se ha demorado hasta 45 minutos para llegar a su vivienda. “Los agentes de tránsito dicen que van a venir y nunca vienen y lo más absurdo es que el tráfico lo regulan seis muchachos que cuidan carros”. Sugiere que la parroquia de San Lucas habilite como parqueadero alguna porción de la cancha de fútbol que tiene en el área. Al respecto, el párroco Raúl Álvarez dice que aunque existen los diseños para hacer parqueaderos en el sitio que cita la señora, la parroquia no tiene el presupuesto para construirlos pues no solo debe responder por su funcionamiento sino por el del colegio, que es su obra social. Es decir, no hay solución a la vista.

Tolerancia, pero sin abusos
La verdad es que esta situación no es nueva ni exclusiva de San Lucas. Quienes viven o han vivido al frente o al lado de un templo saben que el taponamiento de la vía y el bloqueo de los garajes a la hora de las misas son un problema recurrente. Sobre el tema, la Secretaría de Tránsito de Medellín informa que el Municipio contempla, más allá de las normas, cierta permisividad y tolerancia hacia las parroquias. El comunicador de la Secretaría, Juan Quiceno, manifiesta que cuando hay ceremonias religiosas en horas no típicas, como exequias o matrimonios, se permite estacionar en las vías secundarias o laterales del templo, pero no en las principales, ni en zonas verdes ni peatonales. Sin embargo, hay excepciones: Cuando ya no hay espacio en las vías secundarias y en las zonas de estacionamiento regulado cercanas, se autoriza el estacionamiento en la arteria principal (Ej: la Avenida El Poblado), siempre y cuando no se haga doble fila y sólo mientras dure la ceremonia, de lo contrario podría haber multas.

Educar adentro y afuera
Muy similar a la situación que se genera en los alrededores de los templos es la que de tiempo atrás se vive con los colegios. No pocas personas habrán padecido los tacos monumentales que se forman en las afueras de los establecimientos educativos al inicio y al final de la jornada. Sucede día a día en la Avenida Las Vegas, en las transversales, en las lomas y cerca al parque de El Poblado. El tratamiento que les da la Secretaría de Tránsito es similar al de los templos. “Se es un poco permisivo con ellos a las horas de ingreso y de salida”, expresa el comunicador Juan Quiceno. No obstante, a veces esta permisividad es excesiva y los colegios no siempre hacen gala de su función educativa, que también tiene que ver con formar buenos ciudadanos y dar ejemplo para no empeorar las dificultades de movilidad que tiene Medellín. Incluso varios colegios de El Poblado tienen dentro de sus instalaciones parqueaderos de tamaño considerable que inexplicablemente no facilitan para que los transportadores entren a recoger o a dejar a los estudiantes.
Por épocas, se adelantan campañas pedagógicas y/o controles de tránsito alrededor de los centros de estudio, operativos que dan resultado mientras duran “porque quince días después vuelve el mismo problema”, afirma Quiceno. Pero está claro que la entidad que regula el tránsito en Medellín no puede dedicarse en exclusiva a esta labor. Lo ideal es que los padres de familia y transportadores pongan de su parte y, sobre todo, los establecimientos educativos se autorregulen. “La Secretaría los apoya con la formación de Gestores Escolares de Tránsito que ayuden en esta tarea, los capacitan y enseñan a mejorar la movilidad”. La invitación está abierta para quienes deseen inscribirse. Vale la pena pensarlo, pues sin el aporte de cada uno de los ciudadanos, los 160 mil millones de pesos que mediante el cobro de valorización se invertirán en 22 proyectos viales en El Poblado serán un esfuerzo perdido.