¿Y los peatones qué?

Esto se pregunta Augusto Restrepo, residente del barrio Manila, y quien tiene una oficina en la calle 12 con carrera 43D. Según él, el barrio se ha convertido en el paraíso del parqueo gratuito y arbitrario en perjuicio de los peatones. Quienes acuden a esa práctica no respetan los espacios para caminar y olvidan que las aceras no son para montar vehículos.