Volver al colegio / Edición 288

Lo que los padres deben hacer siempre que se enfrentan a una situación desestabilizadora (sea el primer día de estudio o simplemente el inicio de otro año escolar) es darle tiempo de adaptación al niño. Deben explicarle que los demás niños también se sienten nerviosos antes del primer día de clases (incluso papá y mamá y quizás también la profesora) pero que todo se normalizará en unos pocos días. Deben apoyarse en las novedades positivas del regreso al colegio como encontrarse con viejos amigos, conocer algunos nuevos y todas las cosas nuevas que van a comprar .

También es importante hablar con los niños acerca de las cosas que les preocupan y apoyarlos: ¿Les preocupa que no van a hacer nuevos amigos o quizás las referencias que amigos mayores les dieron de los profesores que verán este año les producen ansiedad? ¿Las tareas o los trabajos extra clase son una fuente de intranquilidad?

Los padres deben considerar la posibilidad de reajustar su horario para suavizar la transición. Es de particular beneficio para los padres estar en casa a la hora en que los niños llegan del colegio durante esa primera semana. Pero la mayoría de madres y padres que trabajan quizás no exista esa posibilidad. Si no pueden estar en la casa a esa hora, por lo menos deben hacer algo para que puedan estar allí en las primera horas de la noche y puedan compartir con los niños la mayor cantidad de tiempo posible, especialmente durante esos primeros días.

También puede ayudarle mucho a la familia en esta época del año empezar a acostar a los niños más temprano desde unos días antes del inicio del colegio para que el madrugón de esa primera semana no les dé muy duro. Además es bueno:

1.Que los niños duerman los suficiente para que descansen de forma adecuada y estén listos para aprender en la mañana.

2.Que coman un desayuno saludable, la mejor forma de que estén alertas y tengan un buen desempeño en el colegio.

3.Que usen un organizador personal, una cartelera, la puerta de la nevera o algo parecido para mantener presentes las fechas de los exámenes, de entrega de las tareas o de actividades extracurriculares como prácticas deportivos o ensayos artísticos.

4.Que organicen y tengan listo desde le noche anterior todo lo que vayan a necesitar el día siguiente, como libros, tareas, ropa, etcétera.

Aunque es normal sentir un poco de ansiedad frente a una situación nueva, unos pocos niños presentan síntomas físicos reales como dolores de cabeza y malestar estomacal asociados con el regreso al colegio. Si los padres se preocupan de que la situación no es normal, no deben dudar en hablar con el médico del niño, o con los profesores o consejeros en el colegio.

Lo que se debe hacer

Es comprensible que los propios padres estén un poco nerviosos con la llegada de este día, sobre todo si es el primer día de clase para su primer hijo o si se trata del primer día en un nuevo colegio. Para ayudarle a que las cosas sean lo más fáciles posible, la Asociación Americana de Pediatría ha diseñado esta lista de tareas:

Qué ponerse, llevar y comer:

1.¿Hay reglas específicas de vestuario como ciertas prendas que no se pueden usar en el colegio?

2.¿Las clases de arte requieren un vestuario especial?

3.¿El morral es liviano, amplio, con varios compartimientos y con correas ajustables?

4.¿El almuerzo es en el colegio o en casa? Si es allá, ¿lo suministra el colegio o lo debe pagar el niño?

5.Si lo suministra el colegio, ¿usted conoce el menú? ¿Es apropiado para la dieta de su hijo (si tiene alguna)?

6.¿Tiene en casa suficientes suministros escolares (cuadernos, pinceles, lapiceros, etcétera)? Para muchos niños esta jornada de compras es desestresante.

Asuntos médicos:

1.¿El niño está al día con las vacunas?

2.¿Diligenció todas los formularios solicitados por el colegio como números telefónicos donde le pueden encontrar e información sobre la salud de su hijo?

3.¿Informó al colegio sobre cualquier condición médica especial de su hijo como alergias a algunas comidas, asma, diabetes o alguna otra que requiera un manejo especial?

4.¿Hizo los arreglos necesarios para que le den los remedios que requiera a la hora indicada?

5.¿Están informados los profesores de cualquier condición que pueda afectar el proceso de aprendizaje de su hijo como déficit de atención e hiperactividad o problemas de visión?

Transporte y seguridad:

1.¿Sabe a qué horas empiezan las clases y quién llevara al niño?

2.¿Sabe en dónde y a qué horas el bus escolar recogerá al niño y a qué horas lo traerá de regreso?

3.¿Ha repasado con el niño algunas medidas de seguridad sobre la forma de cruzar las calles, el significado de las señales de tránsito, permanecer sentado en el bus, etcétera?

4.¿Le ha explicado que no debe recibir cosas de extraños ni aceptar que lo lleven personas que no conozca?


Después de clases

Saber qué hacen los niños cada día después del colegio es todo un reto, más aún si los dos padres trabajan. Según sea la edad del niño, los padres deben hacer los arreglos correspondientes sobre su transporte y cuidado durante las horas que faltan para que ellos regresen del trabajo.

Es muy importante que los niños pequeños y los preadolescentes tengan algún tipo de supervisión de un adulto responsable después del colegio. Si los padres no pueden estar en la casa a esa hora, como le pasa en muchas familias en las que tanto el papá como la mamá trabajan tiempo completo, deben buscar un familiar, amigo o vecino confiable para que les ayude. Esa persona debe saber dónde recoger al niño después del colegio y tener toda la información necesaria para su cuidado.

Aunque aparentemente los niños que van llegando a la preadolescencia tienen la suficiente madurez para cuidarse ellos mismos después del colegio, eso no es así, incluso para niños de 11 ó 12 años. Y muchos adolescentes pueden quedarse por su cuenta en las tardes, pero los padres deben establecer unas reglas claras para el uso de ese tiempo:

1.Definir una hora para que el muchacho llegue a casa después del colegio.

2.Hacer que le llame una vez esté en la casa.

3.Especificar quien, si alguien, puede estar en casa con su hijo cuando usted no está.

4.Asegurase de que el muchacho entiende que nunca debe abrirle la puerta a extraños.

5.Asegurarse de que sabe qué hacer en caso de emergencia.

Para que los niños, pequeños y grandes, estén seguros y entretenidos en las tardes unas vez salen del colegio, los padres pueden considerar la posibilidad de matricularlos en algún tipo de programa extra clase. Las opciones cubren un amplio espectro: deportivas, académicas, artísticas, de entretenimiento. Hay programas ofrecidos por entidades privadas, otras de los mismos colegios, las iglesias y las entidades públicas también tienen ofertas.

Para los padres también son una buena idea pues:

1.Le plantean una buena alternativa a los niños frente a la televisión y los juegos de video.

2.Proveen de supervisión por parte de los adultos cuando los padres no pueden estar cerca.

3.Ayudan a los niños a desarrollar sus intereses y talentos.

4.Los relacionan con gente nueva y les ayudan a desarrollar sus habilidades sociales.

5.Los mantienen alejados de los problemas (cuando pasan la tarde sin supervisión tienen un riesgo mayor de verse involucrados en consumo de drogas, alcohol, cigarrillo, actividades sexuales peligrosas e incluso crímenes).

Antes de enrolarse en cualquier programa hay que revisar la idoneidad del personal y que las instalaciones sean seguras (adentro y afuera). Además, los niños deben saber quién, cuándo y dónde los van a recoger después de estas actividades.

Los padres tampoco deben excederse con estos compromisos extracurriculares, pues el colegio sigue siendo fundamental. A los niños les debe quedar suficiente tiempo para cumplir con sus deberes escolares y para la vida familiar.

La tareas

Hay algunos casos de niños a los que les gusta hacer tareas; sin embargo, siguen siendo mayoría los que, si por ellos fuera, nunca las harían. Este es uno de los puntos principales que más molestan a los niños al volver al colegio. Algunas recomendaciones para ayudarles a cogerle otra vez el ritmo a la vida académica:

1.La casa debe tener un lugar tranquilo y apropiado (sin distractores) para hacer las tareas.

2.No se debe ver televisión mientras se estudia o se hacen tareas. Lo mejor es tener reglas y horarios sobre el momento de hacer las tareas y sobre cuándo se puede prender y cuándo se tiene que apagar el televisor. La regla de oro es, entre menos televisión mejor, sobre todo en semana.

3.Las tareas las hacen los niños, no los padres. No se debe confundir ayudar y estar disponible para responder preguntas con hacer la tarea.

4.Los padres deben revisar las tareas de sus hijos en la noche, no para supervisarlos o controlarlos, sino para asegurarse de que están entendiendo las clases.

Anime a su hijo para que:

1.Desarrolle desde temprano hábitos importantes para su vida escolar como tomar notas, apuntar las cosas que tiene qué hacer y entregar las tareas a tiempo.

2.Dedique a sus deberes escolares el tiempo necesario.

3.Le pregunte a sus profesores todo lo que no entienda.

Para asegurarse de que el niño le está sacando todo el provecho posible al colegio, los padres deben mantener una línea de diálogo abierta con los profesores y reunirse con ellos varias veces al año para hablar sobre las fortalezas y las debilidades de su hijo. Pero lo más importante, sea el primero o el último día escolar, los padres deben hacerle sentir a su hijo que siempre lo van a escuchar para hablar de sus sentimientos y preocupaciones, van a compartir sus logros y que no esperan que sea perfecto sino que haga su mejor esfuerzo.