Vivir con la música

Ecos de Sin músicos no hay fiesta
Vivir con la música
El Teatro Pablo Tobón Uribe acogió a músicos de la ciudad que hicieron su propia fiesta

La sutileza en las notas del piano de Juancho Valencia, la voz de ultratumba de Athanator, las percusión experimental de Alibombo, el sonido estridente de las guitarras de Hasta el Fondo y las rimas tejidas con finos hilos de los raperos de Mandrágora y Alcolirykoz, entre otras agrupaciones musicales, se juntaron en un mismo escenario para manifestar a la ciudad que “sin músicos no hay fiesta”.

Al evento, que abrió los telones desde las 3 la tarde (junio 20) hasta las 2 de la madrugada, asistieron 663 personas. Aportaron 3 millones 606 mil pesos y cada músico recibió 45 mil pesos. Sara Delgado, integrante de USM Colombia (Unión del Sector de la Música) agremiación organizadora del concierto, manifiesta: “Se está trabajando en la generación de públicos y nos pareció un momento propicio para realizar este evento como una reflexión sobre el tema del pago del músico. Decidimos convocar varias propuestas diferentes a raíz de lo que ha pasado en los eventos gratuitos en la ciudad. Creemos que es el momento para que la gente tome una conciencia de lo que merece el músico”.


Los músicos opinan

Alejandro Velásquez
Artefacto
“Yo estoy feliz por lo que está pasando, es un ejercicio muy bonito de conciencia de nosotros mismos como músicos y trasmitirle esto al público. Sabemos que el público de Medellín es melómano, le encanta la música, pero hay poca conciencia del pago a los artistas por sus conciertos. Hay que construir público, hacer una ciudad donde los músicos puedan tener una profesión como tal porque existe un mercado para ello, un público que consume, que paga el cover”.

Juancho Valencia,
Puerto Candelaria
“¿Cuanto vale la música? Es una pregunta muy recurrente en Medellín porque ha pasado que hemos tenido mucha música gratuita, esto no es tan malo, sino que a las personas se les olvidó cuánto vale un concierto. Esto es muy importante para valorar el arte. Es un buen momento para el país en la música independiente, se están generando muchas ideas. En Medellín está creciendo mucho la escena, hay más espacios, más lugares para ofrecer la música, cada vez los medios están más interesados en estas manifestaciones”.

Fly So High,
Mandrágora
“Es importante que la ciudad empiece a reflexionar sobre el papel del músico. Este, además de proponer un montón de valores, despierta, estimula y a través de su arte seduce y promueve cosas. El músico es un importante motor para la economía de una ciudad. Estamos celebrando la noche más corta del año, porque en el día más largo a los músicos no se les paga. Es una reivindicación en dos sentidos: una frente al público que empiece a valorar el papel del artista y otra frente al artista mismo para que entiende que lo que hace, vale”.

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