Viva el jardín / agosto (quincena 2)

 
 
Publicado en la edición 396, 23 agosto de 2009
 
     
 
 
     
 
Cactus
 
   
     
 
Se les dice también “Cactos” y pertenecen a la familia de las Cactáceas que agrupa a plantas suculentas, es decir, que poseen órganos carnosos y ricos en agua. Se les considera casi exclusivos del continente americano y las Antillas.
Sus flores constituyen un verdadero espectáculo de belleza exótica, y revisten muy diversas formas que configuran una gama infinita y sorprendente. Todas estas plantas tienen en común, como identificación de familia, la areola, una pequeña estructura de donde surgen las espinas, los brotes, y ocasionalmente las flores.
Deben sembrarse en una mezcla de arena y tierra, teniendo en cuenta que la arena sea el doble de la tierra. Los favorecen las altas temperaturas y deben regarse cada quince días. Es conveniente colocar el matero en un plato.
 
 

 

 
 
Es una planta herbácea de la familia de las liliáceas y su nombre científico es Clorophytum comosum. Desarrolla numerosas raíces gruesas y carnosas con hojas lineares en forma de cinta generalmente de color verde y con estrías amarillas. El eje que sostiene la inflorescencia es más largo que las hojas, y a veces se transforma en tallo aéreo que echa raíces de modo singular. Para mantener fresca la planta y húmedo el suelo, debe regarse con frecuencia. Es una de las especies de interior de más fácil manejo y muy decorativa. Se viste de diversos colores siendo los más notables el verde y el azul, matizados ambos de blanco. Se recomienda mantener la planta próxima a una ventana o a un espacio aireado. Sus hojas son muy sensibles al calor, de modo que si se da una temperatura alta o si la planta se expone al sol, las puntas de las hojas pueden tomar un color amarillento. Así mismo, el exceso de agua produce manchas que las afean.
Se reproduce con facilidad mediante hijos que nacen en los extremos de algunos tallos blancos y alargados, y que deben cortarse para evitar un desgaste de savia, que le da un mal aspecto.
Las hojas de las cintas, alargadas y colgantes, armonizan con pequeñas y blancas flores agrupadas en forma de rama.