“Violeta, en su esencia, es como yo”

Entrevista a Valentina Toro
“Violeta, en su esencia, es como yo”
La joven autora de “Las Peripecias de Violeta”, nos cuenta sobre su experiencia e influencias como ilustradora

Valentina Toro es la ilustradora y escritora de Las Peripecias de Violeta, libro infantil que ha tenido gran auge en el país y que se caracteriza por un contundente estilo ilustrativo e historias sencillas pero profundas.

La autora, quien hace menos de un mes hizo parte de la Feria Internacional del Libro de Bogotá –Filbo 2014-, conversó con Vivir en El Poblado sobre su proceso evolutivo como ilustradora y, además, contó detalles acerca del nacimiento, presente y futuro de su reconocido libro.

El origen de Violeta

“En un principio”, cuenta Valentina, “el cuento ni siquiera fue hecho para ser publicado, sino que era una tarea de la universidad. Lo hice pensando en cumplir con la tarea, que era hacer un producto gráfico que lo reflejara a uno como persona. Lo que yo quería hacer era buscar cosas que me hubieran pasado cuando estaba chiquita y volverlas un cuento de fantasía, pero que tuvieran ese componente personal”.

Sin embargo, este trabajo paulatinamente fue tomando alas, hasta que en abril de 2013 fue publicado por la editorial Intermedio. “Cuando llegó a manos del editor, tuvo todo un proceso de correcciones y se alargó. Pasó de tener 20 páginas a tener 96 y se hizo otra historia adicional. Fue todo un proceso”, afirma Valentina, quien no esperaba el reconocimiento que le traería esta historia, no solo entre niños, sino entre un público más joven.

Según ella, “no me imaginé que fuera a tener tanta acogida porque aquí en Colombia el asunto del libro infantil no es muy común”. Además, comenta que “uno nunca espera que las cosas vayan a salir tan bien. Terminó siendo motivo para que me invitaran a muchos colegios, a dar cursos sobre ilustración, libro-álbum, escritura creativa e ilustración narrativa, emprendimiento, etc”.

Pero era inevitable que no tuviese acogida, ya que de manera muy transparente y honesta, se encarga de hacer un retrato de la niñez, enmarcada en experiencias que Valentina tuvo en su infancia. “Violeta, en su esencia, es como yo. Todo lo que le gusta y hace, la manera como se viste, soy yo reflejada”.

¿Por qué literatura infantil?

“A mí siempre me han gustado mucho los libros infantiles”, afirma Toro. Pero aclara que le gustan los libros infantiles entre comillas. “Lo pongo entre comillas porque la literatura infantil abarca mucha gente de muchas edades y es un lenguaje por el que se le puede hablar a mucha gente”, concluye.

“Hay un ilustrador de libros infantiles que dice que la niñez no es una edad, es un estilo de vida. Uno escoge ser niño hasta que quiera dejar de serlo. Y eso es una cosa muy bonita que tienen los libros infantiles, que los puede leer cualquier persona, y puede tener muchas lecturas de acuerdo a la edad a la que uno lo lea”, comenta.

Sin embargo, aclara que ella más que literatura infantil, trabaja el libro-álbum, que en palabras de la ilustradora es “la evolución del cuento infantil”. Sobre este subgénero literario, cuenta que “nació entre los sesenta y los setenta” y que se caracteriza porque “el texto no tiene tanto protagonismo, sino la imagen, que es la que cuenta toda la historia”.

“A pesar de que yo hago libros infantiles, mi ilustración no es tan infantil”

Valentina es una infatigable lectora. Su inspiración y estilo son el resultado de mucha curiosidad. Entre sus influencias más importantes, habla de Maurice Sendak, autor de Donde viven los monstruos, que “casi que sin darse cuenta, pone mucho de él mismo en las historias en muchos sentidos. No se limita a que la ilustración sea bonita o adecuada para los niños, sino que le pode de verdad mucho sentimiento a los libros”.

Además, cita a Benjamin Lacombe, quien, según cuenta la ilustradora, “se ha dedicado a trabajar la literatura costumbrista europea con una estética que a simple vista es muy brusca, porque es muy gótica, tiene muchos colores oscuros y es muy adulta, pero la llevaron a los niños. Los niños pueden entender cosas así no se las expliquen”.

Afirma que gracias a personas como ellos es que el libro álbum está en auge. “Si ellos no existieran, los libros estarían en los preescolares, las guarderías y ya”. Sin embargo, ninguno de ellos es su referente más importante.

Álvaro Toro, reconocido publicista e ilustrador, no solo introdujo a Valentina en el mundo del arte, sino que fue pieza clave en su educación. “Mi papá es el héroe de mi vida y el ejemplo a seguir que siempre he tenido”, afirma.

Además, gracias al ambiente creativo en el que estuvo envuelta desde que nació, cuenta que “tengo una ventaja respecto a muchas personas que conozco que en este momento son ilustradores, y es que yo empecé a ilustrar casi que desde que nací. Toda la vida he dibujado, aun sin saber que me iba a dedicar a esto profesionalmente, y yo pienso que eso ayuda mucho”.

Sobre su estilo, asegura que “a pesar de que yo hago libros infantiles, mi ilustración no es tan infantil en muchos aspectos. Tiene cosas góticas, oscuras. Por ejemplo, si uno se pone a mirar, específicamente en Violeta, los juguetes que hay no son tiernos. Las cosas no son lo que la gente esperaría que fuera infantil”.

Además, comenta que “para ser ilustrador, uno tiene que alimentarse de muchas cosas diferentes. No es suficiente con mirar referentes únicamente de ilustradores. En mi caso, me gusta mucho la literatura y el cine”.

El futuro de Violeta

“En este momento ya estoy trabajando en el segundo libro”, adelanta. “En un principio cuando el editor vio a Violeta, me dijo que tratara de que no se quedara en un solo libro. Que existiera la posibilidad de alargar eso a una colección. Volverla un personaje que tuviera un montón de historias distintas”.

Sobre el segundo tomo de Violeta, adelanta que “es una historia un poquito más compleja porque ya tiene muchos otros personajes, el espacio es mucho más abierto. Cuando yo pensé que en el primer libro de Violeta todo sucediera dentro de la casa, es porque estaba pensando en esas etapas evolutivas que tiene uno como niño”.

“Cuando uno nace, el cuarto de uno es como el mundo, después sale, cruza la puerta y encuentra la casa, y allí hay otro mundo totalmente diferente. Y finalmente, sale al mundo exterior. Todas esas etapas son nuevos descubrimientos. Eso quiero hacer yo con el cuento de Violeta”.

Las Peripecias de Violeta es un retrato fiel de la personalidad de Valentina. Y el segundo libro no será la excepción. “Soy una protectora de los animales y este libro habla mucho de eso”, cuenta Valentina, quien además cuenta que el escenario será un bosque donde Violeta “está buscando a alguien que le ayude a reparar una cosa que dañó con magia. El libro habla mucho de la sensibilidad con la naturaleza que tengo”.