Violeta africana

 
  Publicado en la edición 401, Noviembre 1 de 2009  
     
 
 
 
Violeta africana
 
 
 
     
 
Pertenece a la familia de las Gesneriaceae. Es una hermosa planta de pequeñas flores generalmente moradas, pero que se dan también en blanco, fucsia, rosado, rojo y vinotinto. Doble o sencilla, su floración puede durar todo el año si se la cuida con esmero. Se reproduce mediante sus tallos y gusta de cierta dosis de humedad. Constituye un hermoso adorno en el interior de la casa, colocando el matero en un plato con agua que no se debe agotar. Con razón se le considera una planta–florero. Recomiendan prescindir del agua fría y rociarla más bien con agua tibia, exceptuando las hojas, ya que no deben mojarse por ningún motivo. Es necesario evitar por completo la exposición a corrientes de aire ya que las hojas padecerían de manchas y rayas que podrían estropearla. Así mismo debe protegerse del sol directo, pero en cambio necesita la luz y el aire en gran medida. Debe abonarse cada mes, preferiblemente con humus.