Verdades y mentiras acerca del sueño

   
     
  Cuanto más viejo sea, menos horas de sueño que usted necesita: Los expertos del sueño recomiendan de siete a nueve horas de sueño para el adulto promedio. Aunque que los patrones de sueño cambian con la edad, la cantidad de sueño que necesitamos por lo general no lo hace. Las personas mayores pueden despertar con más frecuencia durante la noche y en realidad puede dormir menos de noche, pero su necesidad de sueño no es menor que la de los adultos jóvenes. Debido a que pueden dormir menos durante la noche, las personas mayores tienden a dormir más durante el día. Las siestas programadas como parte de una rutina diaria regular pueden ser útiles a este propósito.
Subir el volumen del radio, abrir la ventana o encender el aire acondicionado, son medios eficaces para mantenerse despierto al manejar: Estas ayudas son ineficaces y pueden ser peligrosas para la persona que está manejando al mismo tiempo que le invade una sensación de somnolencia o sueño. Si se siente cansado durante la conducción, la mejor es salir de la carretera y tomar una siesta de 15 a 45 minutos. La mejor medida para evitar este problema es una buena noche de sueño la noche antes del viaje.
El ronquido es un problema común, especialmente entre los hombres, pero no es perjudicial: Aunque los ronquidos pueden ser inofensivos para la mayoría de la gente, pueden ser el síntoma de un desorden del sueño llamado apnea del sueño, especialmente si se acompaña de somnolencia diurna severa. La apnea del sueño se caracteriza por pausas en la respiración que impiden que el aire fluya por las vías respiratorias de una persona dormida. Quienes padecen esta condición despiertan sin aliento con frecuencia durante la noche, pues cuando la respiración se detiene, se reducen los niveles de oxígeno en la sangre, se fatigan el corazón y el sistema cardiovascular, y aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Los ronquidos de forma frecuente o regular ha sido directamente asociados con la hipertensión. La obesidad y el cuello grande puede contribuir a la apnea del sueño La apnea del sueño puede ser tratada, los hombres y las mujeres que roncan fuerte, sobre todo si tienen pausas en la respiración como las señaladas, deben consultar a un médico.
Se puede hacer trampa con las horas de sueño: Los expertos del sueño dicen que la mayoría de los adultos necesitan entre siete y nueve horas de sueño cada noche. Una personas que no duerme lo suficiente, acumula una deuda de sueño que puede ser difícil de “pagar” si llega a ser demasiado grande. La falta de sueño se ha relacionado con problemas de salud como la obesidad y la hipertensión arterial, estado de ánimo negativo, disminución de la productividad, y problemas de seguridad en el hogar, en el trabajo, y al conducir un vehículo.
Los adolescentes que se quedan dormidos en clase tiene malos hábitos o son perezosos: Según los expertos de sueño, los adolescentes necesitan al menos 8,5 a 9,25 horas de sueño cada noche, en comparación con un promedio de siete a nueve horas cada noche para la mayoría de los adultos. Sus relojes biológicos internos tienden a mantenerlos despiertos más tarde en la noche y hacen que quieran dormir más tarde en la mañana. Sin embargo, los colegios empiezan las clases temprano en la mañana, cuando el cuerpo de un adolescente pide dormir. Como resultado, no pocos muchachos llegan al colegio con mucho sueño para aprender, y es por causas ajenas a su voluntad.
El insomnio se caracteriza por la dificultad para conciliar el sueño: La dificultad para conciliar el sueño no es sino uno de los cuatro síntomas generalmente asociados con el insomnio. Los otros son despertarse muy temprano y no poder volver a dormirse, despertarse con frecuencia y despertarse sin sentirse descansado. El insomnio puede ser un síntoma de un trastorno del sueño u otros problemas médicos, psicológicos o psiquiátricos que a menudo pueden ser tratados. Cuando los síntomas de insomnio se producen más de un par de veces a la semana y afectan el desempeño de una persona, se debe consultar con un médico.