¿Valorización?

Resulta sencillamente un atropello el derrame de Valorización que se pretende cobrar a los propietarios de El Poblado, por lo demás, mal aplicado en el reparto

/ Francisco Ochoa            

En una actitud sin precedentes, la comunidad de El Poblado ha manifestado su inconformidad con el derrame de Valorización como mecanismo para financiar el plan vial de obras para la ciudad que se desarrollan en El Poblado. Tres plantones y más de 25.000 recursos y tutelas presentados ante el Fonvalmed son un mensaje claro para la administración municipal: no estamos de acuerdo con este injusto derrame. Además de destacar esta actitud de los habitantes de El Poblado, quiero presentar algunos argumentos que demuestran lo injusto y desequilibrado del derrame de Valorización.

La base de la distribución de este cobro se calculó partiendo de los avalúos que realizó un estudio contratado por el Fonvalmed. El informe resalta que la relación entre movilidad y valor de la tierra ha sido históricamente débil y la forma como se justifica la Valorización es afirmando que no necesariamente en el futuro el valor de la tierra se comportará como en el pasado. Esta supuesta valorización se calcula diciendo que si la movilidad mejora más del 10%, el inmueble se valoriza un 3.65%.
Sin contar que no se realizó un estudio socioeconómico sobre la capacidad de pago de los contribuyentes, Fonvalmed utilizó la metodología antigua y cuestionada de Factorización para individualizar el beneficio. Se aplicaron subjetivamente 15 factores y quedaron por fuera factores como la edad del inmueble. Analicemos dos de estos factores:

Factor uso: Fonvalmed asume que todo El Poblado es residencial y desconoce que existen corredores de uso comercial como la Avenida El Poblado y la calle 10, contando doble este factor que fue tenido en cuenta en los avalúos iniciales. Esto generó que en el caso de los inmuebles residenciales cercanos a zonas comerciales tuvieran un mayor beneficio teórico que aquellos que no están cerca a estas zonas.

Factor movilidad: lo define el Estudio de Beneficio como “… la necesidad que poseen determinados inmuebles, para su operación, de la atracción de servicio del transporte individual…”. ¿Esto significa que con las obras estos inmuebles van a tener un mayor beneficio que los otros? No es procedente estimar que al ser el inmueble un mayor generador de tráfico, tenga un mayor beneficio por las obras. Adicionalmente, los centros de servicios que han nacido recientemente lo que permiten es acercar soluciones al ciudadano que antes tenía que desplazarse grandes distancias. Se podría decir que incluso contribuyen a la movilidad.

Reiteramos lo expresado en columnas anteriores y también por varios columnistas de Vivir en El Poblado: las obras en ejecución benefician mucho más al vehículo que a los inmuebles y el impacto no es barrial; es de ciudad y, más aún, metropolitano. Por eso resulta sencillamente un atropello el derrame de Valorización que se pretende cobrar a los propietarios de El Poblado, por lo demás, mal aplicado en el reparto.
Creemos que es el momento justo para que la administración municipal en una decisión sensata, financie la ejecución de estas obras con otro tipo de recursos.