Una vida de jardinero

Homenaje póstumo a Carlos “Cachi” Uribe
Una vida de jardinero
Mientras que la memoria exista, la huella de su trabajo y su talento será inmortal


Foto Carlos Tobón

Por Saúl Álvarez Lara
Dos aficiones desbordaron en la vida de Carlos Uribe, Cachi para sus amigos: la música y la jardinería. Predominó la jardinería, a la que se dedicó de tiempo completo porque es un arte, llamado ahora paisajismo, que abarca todos los sentidos. Cachi era músico en esencia y cuando decidió cerrar Blue Rock, el lugar donde reinaba la música, la duda de lo que vendría después no tuvo lugar, se iba a dedicar a lo que más le gustaba desde chiquito: la jardinería, su otra pasión.

Desde cuando vivía en el exterior y venía con frecuencia a Medellín, Cachi y Jorge Mesa, su amigo, su hermano y más tarde su socio, realizaban proyectos de paisajismo para ferias y eventos locales. Se conocieron porque la madre de Cachi administraba un vivero que Jorge Mesa, en su pasión por las plantas y la jardinería, frecuentaba. Se hicieron socios el día que coincidieron en una reunión a la que fueron convocados, por fuentes distintas, para el mismo trabajo de paisajismo. “Cuando nos encontramos con quienes nos llamaron, les dijimos que no íbamos a competir por el proyecto, que nos conocíamos muy bien y que lo realizaríamos juntos”, dice Jorge. Desde ese día se convirtieron en socios para hacer lo que les apasionaba: la jardinería. Jorge agrega que Cachi, sobre todo en los últimos años, decía con frecuencia que era jardinero de nacimiento.


Universidad Parque Eafit

“Quince años han pasado desde ese día”, me cuenta Jorge Mesa en la sala de su casa cuando le pregunto por Cachi. “Trabajamos mucho –añade– hicimos proyectos para clientes que terminaron siendo amigos porque el paisajismo es un arte que involucra a las personas con sus espacios, con la naturaleza, con los colores, con las texturas, con la vida. El jardín que creamos hoy, no será el mismo dentro de diez o quince años y Cachi tenía el talento para verlo, para sentirlo, para escucharlo, porque la naturaleza tiene su música”. En quince años Mesa & Uribe Paisajistas realizó cientos de proyectos en el país y fuera de él, y ganó premios nacionales como “El Lápiz de Acero” por el proyecto de la Universidad Parque Eafit. El paisajismo, decía Cachi, está en todas partes. Mientras que la memoria exista, la huella de su trabajo y su talento será inmortal.