Un explorador curioso tras la música

Fue guitarrista de Aterciopelados y Kraken, y productor de grupos como Ekhymosis, Los Árboles, Coffee Makers, Masacre, Bajo Tierra, Los Parlantes, por mencionar algunos. Sin embargo, él es un pelirrojo sencillo, cargado de una energía desbordada que se le sale de las manos, de palabras enigmáticas, desordenadas y profundas, alguien que absorbe y saborea cada instante como si sintiera que la gloria está en compartir cada gota del ahora.

Parte de un equipo

Federico confiesa que uno de sus sueños de músico en ciernes era ser guitarrista de Iron Maiden, “pero como eso era tan increíblemente inalcanzable, Kraken era el sueño real, porque yo era fanático de este grupo, y los admiraba como a héroes. Entonces empecé a tocar con ellos, y así se convirtieron en compañeros de trabajo y luego en amigos”. Su experiencia con Kraken, la asumió como una escuela, en la que recibió serias lecciones de la industria musical, y aprendió lo que debe enfrentar un grupo de trayectoria cuando se debate entre las tentaciones comerciales y la identidad artística.

Luego, llegó a Aterciopelados y estuvo tocando dos años, durante el álbum Gozo poderoso. Para López los Aterciopelados le permitieron gozar de una experiencia refrescante. Pero aclara que este grupo “es un interrogante para los artistas locales que quieren proyectar su trabajo en un movimiento mundial”. Porque demuestra que la necesidad de rescatar las raíces culturales hacen que la música trascienda fronteras. “Por eso mi experiencia con Aterciopelados era más bien como la de un discípulo”, reconoce con gozo… poderoso.

Representante de una nueva raza de productores

Con la sabiduría que da el oficio Federico explica que en la ciudad no se aplica la figura del productor como estratega de mercado, que tiene la clave para definir hits o crear productos pegajosos. Él se considera más un miembro de una raza de nuevos productores que asesora, acompaña y ori-enta a los músicos para que logren expresar sus emociones al máximo y crear un ambiente para desarrollar su creatividad. Bajo Tierra y Los Parlantes, han sido los últimos grupos que Federico ha producido y acompaña esta labor como ingeniero sonoro en grupos como los Coffee Makers, a los que ha aportado la textura y el ambiente sonoro de los discos.

Un laberinto para perderse

Federico termina confesando que lo que más le gusta de la música es conocer personas, entrar en los mundos de los artistas, establecer un diálogo y ayudarlos a resolver problemas que también le preocupan. “También siento una gran fascinación por el sonido en vivo porque es un dragón muy poderoso. Yo disfruto mucho ese combate, como ejercicio existencial”. Emociones como esas, lo llevan a uno a pensar que Federico López, no es músico, ni productor, es un explorador curioso que goza con perderse en ese dédalo de sensaciones que es la música.

 

 

 

 

Lorito Records
Después de trabajar con varios grupos, en 1996 Federico se asoció con un grupo de amigos para montar un estudio de producción y grabación, como respuesta al boom de los sellos independientes, y dar salida a la promoción de grupos locales que querían mantener su autonomía artística. Este sello se llamó Lorito Records y produjo los álbumes: Sacro, de Masacre, Los Árboles, de Los Árboles y Reencarnación, de Egipto. Luego comenzaron a vender discos para financiarse y promover estos trabajos en Europa y Latinoamérica, mediante sistema de trueque, pero no fue viable. “Entonces Lorito estuvo en cuidados intensivos con suero, hasta que llegó la época de internet que brinda nuevas perspectivas para promover grupos compartiendo música y da una nueva forma de distribución sin tantos costos”, comenta. La alternativa de internet comenzó a esparcirse como un germen y Lorito encontró un sitio donde podía vivir. Hoy Lorito es un sitio de información y distribución de música local de Medellín por la red.

En la actualidad el portal de Lorito ofrece más de 80 temas para bajar gratis y más de 20 grupos locales, donde se puede adquirir los trabajos musicales mediante varias alternativas, compra, donación o trueque.