Tudor Saveanu

Descubrió el código de Bach
Tudor Saveanu
El polifacético músico se encuentra en Medellín para dar dos clases maestras, varias presentaciones musicales y un concierto muy especial del VI Festival Internacional de Música de Medellín

Durante 20 años Tudor Saveanu, arquitecto, compositor, pianista, director de orquesta, profesor, matemático, filósofo y escritor de ascendencia austríaca, se dedicó a investigar uno de los enigmas más grandes de la música clásica desde 1750: ¿Cómo concluye el Contrapunctus XIV, la fuga más compleja compuesta por J. S. Bach para darle cierre a su monumental obra “Arte de la Fuga”, y que no terminó por fallecer durante el trabajo? Muchos estudiosos, músicos y musicólogos han dedicado sus vidas a tratar de resolver esta misma pregunta, y Saveanu probablemente habría sido uno más, de no ser porque descifró y concluyó la obra exitosamente.

“Te ahorro la historia de esos 20 años; estaba en el camino equivocado”, le cuenta con su marcado acento argentino el maestro Saveanu a Vivir en El Poblado, mientras se fuma uno y otro cigarrillo en la terraza de la casa donde se hospeda en La Estrella, Antioquia. Es la casa de los padres del maestro Alejandro Posada, director de la Orquesta Filarmónica de Medellín, y a quien conoció durante sus estudios de dirección de orquesta en Viena. “No iba a encontrar nada recorriendo ese camino”, continúa explicando Saveanu. “Pero en febrero de 2012 me fui para mi casa en Creta y allí, en el silencio, ocurrió”.

El maestro vive en Viena desde hace más de 25 años, pero su amor por la naturaleza y los animales, un gusto que viene de su nacimiento e infancia en la Patagonia, lo llevaron a construir lo que describe como un bungalow de madera para descansar en aquella isla griega. Allí, dice, no se oye nada, solo hay mar, olivos y ovejas y, por supuesto, sus perros y un piano.

“La música es arquitectura viva y la arquitectura es música congelada”

Desconectado del trabajo en Viena, y por el azar de haber dejado las partituras del “Arte de la Fuga” (en papel de mala calidad) superpuestas, descubrió que el final del Contrapunctus XIV era un diseño vertical y multidimensional y no una composición tradicional en partitura bidimensional; es decir, era una estructura arquitectónica.

“Me dije, esto no se puede ver horizontal sino en sentido volumétrico. Es un cubo; si ponés las fugas a trasluz, y las sumás así, sobre la primera entra la segunda y la tercera… y siempre queda un lugar vacío.. y en el lugar vacío entra el tema del comienzo justo… y yo no hice más que seguir la fórmula de los lugares que quedaban vacíos transformando la fuga en un cubo”, explica el maestro de la forma más sencilla en que puede describir este complejo proceso matemático: “Lo digo así, un poco salvaje, pero es eso en síntesis”. El hallazgo le dio depresión y dudó de sí mismo. Así que se lo mostró a expertos que pudieran analizarlo y comentarlo. “Al final, la cantidad de entradas, el nombre (número de letras) de Bach, lo que dura, todo terminó coincidiendo”, dice. Pero, ¿Bach lo hizo intencionalmente, como un código? “Por supuesto que sí”, responde sin dudas. “Tuve un sentido de agradecimiento muy grande con Dios por todo esto que encontré”, dice.

Como Bach, Dios o alguna forma de espiritualidad ha hecho parte de la vida de Tudor. Aunque no le gusta “matricularse en un club”, dice que siempre sintió “una presencia muy grande en todo esto tan bello”. Saveanu creció en un hogar ortodoxo y en un país católico. Con la música inculcada por su padre, “músico de alma”, llegó a dirigir en su adolescencia el coro de la parroquia jesuita del padre Jorge Bergoglio, hoy papa Francisco. “Toca muy bien el piano, le gusta la música clásica y el jazz, ama los animales, y es así, tal como lo ves en los medios”. Recientemente el maestro le envió un correo al pontífice y pronto recibió respuesta. Una visita al Vaticano está pendiente, y seguro el papa querrá saber y oír cómo concluye el famoso Contrapunctus XIV.

Contrapunctus XIV en Medellín

El año pasado se hizo la primera ejecución de la obra completa en Viena. Allí, Sergio Posada, amigo de Tudor y hermano de Alejandro Posada, tocó el címbalo en varias de las fugas. Entusiasmado con la obra le propuso llevarla a Medellín. “Y aquí estamos”, dice Tudor con el buen humor y simpatía que lo han caracterizado durante toda la entrevista.

El sábado 7 de septiembre a las 8 pm, se podrá escuchar en la Casa Teatro El Poblado la primera ejecución integral en Colombia del “Arte de la Fuga” BWV 1080, de Johann Sebastian Bach. El maestro Saveanu empezará la interpretación en el piano y a medida que se desarrolle la complejidad de la obra se irán integrando diferentes instrumentos para culminar con más de 28. Así mismo, el público recibirá una explicación de la última fuga. “Mi intención es hacer vivir a Bach en todos los instrumentos, así que también habrá marimba y hasta un poco de jazz”, concluye.