Trece héroes expuestos

Un proyecto de Pazamanos
Trece héroes expuestos
Historias de vida de la comuna 13. Una exposición fotográfica en el Museo El Castillo hasta el 22 de septiembre

Lograron ser campeones nacionales en el Quinto Festival de Breakdance en 2002 y en noviembre de ese mismo año fueron a representar por primera vez a Medellín y a Colombia en el festival internacional Back to Hip Hop en Tolón, Francia. Sí, el grupo de breakdance Kaóticos de la comuna 13 estuvo en Francia y eso nadie lo supo.

La comuna 13 vivía la violencia desatada por los combos y el control que buscaba ejercer la fuerza pública. Estaba enfrentando el dolor, el desarraigo, la desesperanza que había dejado el mes anterior (octubre) la Operación Orión. ¿Qué medio de comunicación en ese momento iba a fijar su interés en acontecimientos que no describieran la tragedia ineludible del día a día en los barrios de Medellín?

¿Quién se iba a imaginar que en medio de la precariedad unos jóvenes de Belencito y Villa Laura, salieron rumbo a cumplir sus sueños en un lugar que representaba lo opuesto a su realidad vivida? Pero salir de Colombia no fue fácil. Ser de la comuna 13 significó ciertas prevenciones para la embajada de ese país. La dificultad en la decisión de darles o no la visa se hizo notar, y de no ser por la intervención de un francés que estaba apoyando el proceso, Juan Manuel Serna y sus otros cuatro compañeros del grupo, no hubieran tenido una oportunidad que hasta entonces era la más grande de sus vidas.

De América Latina solo eran ellos y otro grupo de Brasil. Juan Manuel Serna no se la creía y por eso pensó: “¡quedar campeones justo en ese momento! Un momento en el que la violencia opacó todo lo bonito que estábamos haciendo. En el que para ensayar teníamos que irnos a otros barrios porque en el nuestro no podíamos”. Llegar de Francia y ver de nuevo a sus familias inmersas en la violencia fue desconsolador.

Como bailarín de breakdance comenzó en 1994. Empezó a participar en los torneos, los cuales, para conservar la esencia de la cultura hip hop, eran escondidos, en las calles, propios de sus comunas. En 2010, él con sus amigos y el grupo de hip hop La Voz crearon la escuela Libre Expresión en la que buscaron mostrarles a los jóvenes de su barrio un proyecto de vida distinto al que les proponían los líderes de los grupos armados ilegales. Desde el arte podían apostarle al baile, al grafiti, a la pintura o a la música como DJ y MC (vocalista de rap). “El hip hop es una cultura muy sana que tiene el poder de atrapar y absorber de una manera positiva”, dice Juan Manuel, con la pasión que le despierta hacer parte de esa iniciativa.

A Libre Expresión llegó Pazamanos, una fundación sin ánimo de lucro conformada por cuatro jóvenes interesados en apoyar ese proceso de transformación cultural que se da en la comuna 13. “Estando allí encontramos unos personajes que están ayudando a muchos jóvenes a salir adelante y que, con tan pocos recursos, son de verdad unos héroes”, cuenta Felipe Mesa, el diseñador creativo de la fundación. Él, Eliana Uribe, la directora y los psicólogos, Alejandro Roldán y Camila Villa, llevan casi dos años acercándose a las historias y conociendo los sentimientos más profundos de 13 personas, que por su labor social, merecen tener un reconocimiento. “Queremos cambiar el estigma de que la comuna 13 es un territorio solo de violencia y contarle al resto de Medellín y Colombia que existen personas admirables como ellos”, agrega.

La historia de Juan Manuel y la de otras 12 personas quedaron congeladas en una serie de fotografías que el mismo Felipe realizó con la ayuda de sus colegas. Estarán exhibidas en el Museo El Castillo hasta el 22 de septiembre de la forma como son reconocidos: Juan (Juan Manuel Serna), Tavo (Gustavo Adolfo Hoyos), Úsuga (Rodolfo Úsuga), Luisa (Luisa Guisao), Perro (Daniel Felipe Quiceno), Julián (Julián Marín), Maurizio (Maurizio Cortez), Marlon (Marlon Vargas), Chavo (Esteban Agudelo), José (José David Pineda), Jula (Julieth Cortés), Socorro (María del Socorro Mosquera) y Aka (“yo me llamo Aka, no como el arma AK, sino Aka disparador de rimas”). Próximamente estarán en gran formato y harán parte del paisaje de la comuna, donde puedan ser visibles, y ellos, los que están en las fotos, ser un nuevo referente.

Por su parte, la fundación continuará buscando nuevos héroes y siendo esa motivación adicional para que no desistan. Actualmente existen distintos espacios para la expresión y diferentes líderes con alternativas por amor al arte y la cultura. Algunos de ellos están en las escaleras eléctricas y en el Parque Biblioteca San Javier, donde muchos jóvenes se reúnen a bailar breakdance. “Allá es donde voy más”, dice Juan.

La inauguración de la exposición, apoyada por Vivir en El Poblado, la hicieron los héroes y el grupo La Voz, que son José y Úsuga, soltando sus rimas a los asistentes de El Poblado. Sus letras que hablan de las experiencias rutinarias en los barrios y los sentimientos cotidianos de cualquier persona, generaron una conexión. Se vio a señoras hablar con los artistas y niñas de colegio aplaudir emocionadas al final de las canciones.

“Aka”, que más tarde salió al escenario, alzó su voz al público: “¡Familia!… están pasando muchas cosas en nuestros barrios, los invitamos a conocer nuestra historia, conocer para proponer. Nos dijeron desde chingas que no podíamos salir adelante, pero con el rap buscamos la salida a una lucha subversiva”… “¡¿Y qué es arte si no sirve a la comuna?!”…“Si todos somos comunas”, recordó también…y así, entre pasión y lírica, se generó la empatía que puede unir a una ciudad.

Encuentre más información de este proyecto y la historia de cada héroe en www.fundacionpazamanos.org