Tratamiento especial a los árboles de Vizcaya

Por ello, el Área Metropolitana le recomendó al Municipio tener especial cuidado para que los taludes de las vías proyectadas tuvieran en cuenta el alcance de sombra de cada árbol para no afectar las raíces, y se propuso buscar una solución de ingeniería para esquivarlos. Sin embargo, en la construcción del tramo de la Avenida 34 que empalma la calle 10 con la 11A, se cortó un 35% de las raíces de una ceiba y un algarrobo, durante unos trabajos de excavación que adelantó el consorcio CyT con la autorización del Municipio, paradójicamente para esquivar los árboles.

“El corte deteriora a estos árboles en un 30% y es muy posible que le genere daños posteriores debido a la disminución de su capacidad”, afirma Mauricio Jaramillo, ingeniero forestal. Por ello, a los árboles afectados se le está suministrando un tratamiento de enraizadores, hidratantes y humus que ayuden a la cicatrización y a reestablecer el funcionamiento de las raíces.

Para darle una pronta solución a este problema se están siguiendo las observaciones del Área Metropolitana: “Se aprobó la trasplantación de la ceiba a 9 metros del punto original para comienzos de noviembre, un muro de concreto reforzado para proteger por tres metros al algarrobo acompañado de unos tensores que le permitan resistencia al viento y se definió una variación en la rasante de la vía (borde del pavimento)”, explica la ingeniera civil Natalia Arroyave Montoya, auxiliar de interventoría de la obra.

Este tramo del intercambio vial de Vizcaya se entregará a finales de noviembre con la debida protección del algarrobo y la reubicación de la ceiba, patrimonios naturales de El Poblado.