“Solo tenemos un camino: atacar la delincuencia, atacar la criminalidad”

Entrevista con el alcalde Aníbal Gaviria (2)
“Solo tenemos un camino: atacar la delincuencia, atacar la criminalidad”
Cuando empieza a correr el año y medio restante de su gobierno, el alcalde de Medellín, en visita a Vivir en El Poblado, respondió sobre diferentes temas, entre ellos la seguridad

En la edición anterior de Vivir en El Poblado (576), publicanos la primera parte de esta entrevista, en la que el alcalde Aníbal Gaviria contestó de manera franca y abierta sobre asuntos como la movilidad, Valorización y las actuaciones de CDO. En esta segunda entrega, y con el apoyo del vicealcalde de Gobernabilidad, Seguridad y Servicio a la Ciudadanía, Luis Fernando Suárez, el alcalde Gaviria se refiere a la seguridad en la ciudad y en El Poblado. Los siguientes, son apartes de la entrevista.

¿Cómo va la seguridad en El Poblado?

Este año la reducción de homicidios es del 36 por ciento en toda la ciudad. Todas las comunas y corregimientos tienen disminuciones este año sobre el año anterior. Únicamente ha habido aumento en la comuna 14 y en Palmitas, donde pasó de 0 a 1.

En El Poblado, en 2011 hubo 17 homicidios; en 2012, 7; en 2013, 7, este año estamos en 6, aunque tres de ellos no vivían en El Poblado: el caso de San Lucas de un esmeraldero que vino de Bogotá; el comerciante que mataron en La Aguacatala, que vivía en Envigado, y el caso de “Pichi” (alias “Pichi Calvo”, asesinado en el parqueadero de una discoteca), quien también vivía en Envigado. Estamos en alerta porque vamos por encima de los dos años anteriores. Bajar es un reto y por supuesto estamos preocupados porque aunque el nivel es muy bajo respecto a otras comunas, siempre nuestra intención tiene que ser bajar de nuestro menor nivel histórico, y nuestro menor nivel histórico fueron 2012 y 2013 -los dos primeros años de nuestro gobierno- con 7 homicidios.

¿Cuál es la situación con respecto a otros delitos?

De siete indicadores, en la comuna 14 hubo disminución en cinco y aumento en dos: tenemos disminución este año, comparado con el pasado, en el hurto a personas en un 6.9%; en el hurto a vehículos en un 9%; hurto a residencias en un 34%; en delitos sexuales, el mismo número del año pasado (cuatro casos); y en violencia intrafamiliar, reducción del 5 %. Pero tenemos incremento en el hurto a establecimientos comerciales del 20 % y en hurto de motos del 12 %. El hurto de motos es uno de los problemas en los que estamos trabajando duro, por eso una reglamentación tan aburridora y tan costosa políticamente como la del no parrillero, porque el 50 % de los robos de motos se hace desde moto con parrillero; el azote de los motociclistas que utilizan su moto para transportarse para trabajar, son los bandidos que utilizan la motos para robarles a ellos. Por eso nos toca una medida difícil pero que está debidamente, técnicamente sustentada.

Hay un aumento significativo de pie de fuerza en El Poblado

Nosotros encontramos a Medellín con un déficit evidente de policías, por debajo de muchas ciudades capitales en la relación policía-habitantes. Encontramos 121 cuadrantes, que equivale a llenar el Estadio Atanasio Girardot con 40 mil personas y poner cuatro policías antimotines. Por la gestión de la Alcaldía ante la Presidencia, a Medellín llegaron 2000 agentes y eso nos permitió crecer a 411 cuadrantes de Policía y el reto que tenemos es entregar la Alcaldía con 500 cuadrantes. El Poblado lo recibimos con nueve cuadrantes, creció a 29 cuadrantes, un incremento muy significativo de más del 200 por ciento.

Vivir en El Poblado nos ayuda mucho con la denuncia y nos puede ayudar con la exigencia a la Policía, porque no nos ganamos nada con aumentar a 29 cuadrantes si solo es un aumento de números, tiene que ser un aumento de resultados. La denuncia ciudadana y el acompañamiento de los medios de comunicación en esa denuncia es positivo para que todos, Alcaldía, Policía, Fiscalía, estemos atentos a que ese aumento de pie de fuerza se transmita en aumento de seguridad (…).
Estamos priorizando más policías, más movilidad y más vigilancia. En El Poblado hay 40 cámaras y tenemos proyectadas otras 55 para este año.

Pero la seguridad no es exclusivamente aumento de pie de fuerza y de dotación. También la entendemos como cultura, como deportes, como educación, como empleo, claro. Estamos trabajando en todos esos frentes, pero indudablemente un frente fundamental es el del ejercicio de la autoridad y la capacidad para que esa autoridad esté con la debida cantidad y calidad en el territorio.

¿Tiene la Alcaldía información del supuesto rompimiento del “pacto de fusil”, lo que sería el origen de varios asesinatos en sectores como Barrio Triste y del resurgimiento de fronteras invisibles en varios barrios de la ciudad?

En primer lugar, si usted mira los medios de comunicación, ve que el tema de los pactos entre los bandidos se repite (…). O sea, los bandidos siempre están haciendo pactos y rompiendo pactos entre ellos, eso no es ninguna novedad.
Segundo, para mí como alcalde de Medellín lo importantes es que, independientemente de cualquier situación entre los bandidos, nosotros como institucionalidad solo tenemos un camino: atacar la delincuencia, atacar la criminalidad.
El tercer aspecto, es fácilmente demostrable que lo que ha habido en Medellín en los últimos 20 años es un aumento de la capacidad de las instituciones sobre la capacidad de las estructuras criminales, porque Medellín ha venido desde el año 1991, cuando teníamos 380 homicidios por 100 mil habitantes, hasta el año 2014, cuando estamos ya en 30 homicidios por 100 mil habitantes, bajando paulatina y constantemente, con pequeños altibajos… Lo que ha habido y lo que se ha demostrado es una capacidad mayor de las instituciones para dominar las estructuras criminales.

“Ni cohonestamos, ni acolitamos, ni permitimos, ni toleramos arreglos entre estructuras criminales, estamos dedicados a atacarlas, estén donde estén y llámense como se llamen”

Cuarto, nosotros hemos aumentado el número de capturas en los años 2012, 2013 y 2014, pero además el número de capturas de bandidos en las estructuras criminales y eso ha hecho que cada vez los jefes de estas estructuras tengan un menor nivel de permanencia. Antes, un cabecilla de esas estructuras las encabezaba 8, 10 15 o 20 años. Hoy, la acción de las autoridades hace que tengan un menor nivel de permanencia y una menor capacidad sobre esas estructuras criminales.

Hace dos años, cuando empecé el gobierno, bajamos de 69 homicidios por 100 mil habitantes a 52, y había medios de comunicación en los que se hablaba de pacto; al siguiente año bajamos de 52 a 38, y se hablaba de pacto, y ahora bajamos de 38 a 30 y se habla de pacto; aquí lo importante es la actitud de las instituciones: la Alcaldía, la Policía, la Fiscalía, el CTI, la Sijin, el Gaula, para atacar las distintas actividades criminales y que las instituciones se vayan imponiendo sobre las bandas. Nosotros solo tenemos un camino: atacar la delincuencia, atacar la criminalidad. Ni cohonestamos, ni acolitamos, ni permitimos, ni toleramos arreglos entre estructuras criminales, estamos dedicados a atacarlas, estén donde estén y llámense como se llamen.