Solo el año entrante tendrán cerramiento

 
 
     
 
El ingeniero Alberto Medina, habitante de la urbanización El Remanso, se comunicó con nuestro periódico para protestar por el estado de los jardines de la Avenida El Poblado, sobre todo los que no tienen cerramiento, y por el descuido del Parque La Presidenta que, según él, “debería llamarse rastrojo lineal La Presidenta”. Agregó que “no hay derecho a que la Milla de Oro, con ese catastro y esos impuestos tan altos tenga unos jardines tan feos y descuidados. Están sembrados sobre escombros y en ese cascajero qué planta va a crecer”.
Propuso entonces que para que Medellín merezca su nombre de Ciudad de las Flores y genere empleo, el Municipio contrate el arreglo de los jardines, su siembra y mantenimiento con cooperativas de viveros de barrios de estratos bajos. “Que contraten con ellos mediante el Jardín Botánico, que los capaciten, enseñen a hacer abono o busquen asesoría con las universidades porque nos estamos durmiendo, se nos acabó el liderazgo. Los que tributamos queremos que con nuestro dinero se genere empleo y se ponga la ciudad bien bonita”.
Por último sugirió sembrar la Avenida Las Palmas hasta el aeropuerto internacional José María Córdova con jardines centrales y dar así trabajo a familias campesinas.

Convenio con el Jardín
Gabriel Maya, Líder del Programa de Paisajismo y Arborización de la Secretaría de Obras Públicas, informó que desde octubre de 2008 y para el resto de esta Administración, la Alcaldía hizo un convenio con el Jardín Botánico por un valor de mil 500 millones de pesos para que este se encargue del cuidado de los 70 mil metros cuadrados de jardines y coberturas vegetales de la ciudad. Una cifra poco representativa dentro del presupuesto de 10 billones de pesos que tiene Medellín para 2008 – 2011. “Tenemos 40 jardineros trabajando en la poda de árboles, aplicación de chipiados (desechos vegetales picados), fertilización, control de plagas y enfermedades con el fin de que estos espacios se mantengan en un buen estado y sean muy agradables para la comunidad”. A este convenio “próximamente le vamos a inyectar más recursos para que siempre esté vigente y no haya transiciones de dos o tres meses en los que la ciudad se llena de nuevo de maleza”.

Mantenimiento a La Presidenta
Otra de las quejas frecuentes de los habitantes de El Poblado tiene que ver con el descuido del Parque Lineal La Presidenta, bajo el cuidado de la Secretaría de Medio Ambiente. De acuerdo con Gabriel Maya, la transición entre contrato y contrato con los encargados de su mantenimiento, es la causa del deterioro. Por eso desde la semana pasada y temporalmente, el Programa de Paisajismo y Arborización de la Secretaría de Obras Públicas se encarga de cuidarlo con 20 jardineros.

Chipiado: no basura

Con respecto al Poblado, Gabriel Maya, Líder del Programa de Paisajismo y Arborización de la Secretaría de Obras Públicas, especificó que han sembrado diferentes especies “como maní forrajero, cebrinas, tangos, filodendros y algunas veces hemos aplicado chipiado”. Según Maya, este desecho vegetal es lo que algunas personas, como el ingeniero Mora, confunden con basura. “Resulta de la poda de árboles. Hay unas máquinas que pican ese material en unos chips pequeños que usamos como cobertura porque ayuda a controlar malezas, a controlar la humedad para épocas de verano y tiene nutrientes que se reincorporan al suelo”.

Cerramientos: una prioridad
Sobre los jardines que no tienen cerramientos en la Avenida El Poblado, consideró que están dañados por la indisciplina ciudadana. “Algunas personas se atraviesan, los pisan y también están afectados por las ventas ambulantes de los semáforos. Por eso la propuesta es establecer a mediano plazo unos cerramientos sobrios, de formas redondeadas como los que ya hay, pero depende de que la Alcaldía destine unos recursos a la Secretaría de Obras Públicas”. El mediano plazo al que se refiere Maya podría ser el próximo año, lo que significa que mientras tanto continuarán las cintas poco estéticas que rodean algunos tramos el sardinel central de la Avenida.