Sobre Bourdain en Medellín

     
     
    Publicado en la edición 400, octubre 18 de 2009
     
         
     
    Sobre Bourdain en Medellín
     
         
     
    Después de ver lo que de Medellín salió en el programa de televisión de Anthony Bourdain, el cocinero Álvaro Molina escribió:
    (…) Una cosa es que quieran mostrar una triste aunque pintoresca realidad, otra es que la única no es esa que mostraron tanto tiempo: maleva, oscura y viciosa.
    Decepcionante después del esfuerzo tan grande que hicieron para traerlo. La iniciativa, excelente, aunque el resultado triste, por el enfoque que le dio la dirección del programa y la edición desafortunada en la que la ciudad perdió mucho del trabajo de los últimos alcaldes para cambiarle la imagen, ya que las tomas de Pablo, bombas y muertos ocuparon tiempo precioso que se hubiera aprovechado mejor, mostrando tanto, pero tanto tan bueno, bonito y delicioso que tenemos. Al final, 15 minutos interminables de raperos improvisando un elogio al consumo de droga y licor, entre niños sonriendo mientras los baretos y la mímica de los jóvenes apuntándole a la cámara cual sicarios, amenizaban el sancocho al que sugirieron le echaron “toda clase de hierbas”, hasta guascas, cosa que no había visto jamás (…)
    Lo único salvable del programa fueron las visitas a la Minorista, “quearéparaenamorarte” en El Retiro y a la chaza de los fritos. Al contrario, en la visita a Envigado enfatizaron más en que ese era el pueblo de Pablo en el que le decían papá, el rey, el patrón y demás, mientras los sabios envigadeños de la cocina criolla como Orlando Blandón, Miry y Gloria no figuraron con sus obras culinarias maestras.

    Álvaro Molina Villegas, cocinero.