Sinfonía Alpina

Filarmed
Sinfonía Alpina
Esta obra es considerada su composición más titánica para orquesta y uno de los ejercicios más claros de música programática

El ciclo Strauss que realiza este año la Orquesta Filarmónica de Medellín, en homenaje a los 150 años de nacimiento del compositor alemán Richard Strausss, continuará el 7 de junio con una de sus obras más importantes: la Sinfonía Alpina, Op. 64.

“En el siglo 19 y principios del 20, poetas y músicos se inspiraban los unos en los trabajos de los otros. Con Liszt esta influencia se hizo más explícita. Él propuso acogerse a textos poéticos como punto de inspiración para composiciones para orquesta sinfónica”, dice el psicoanalista Carlos Duque, interesado en la música clásica a raíz de su participación permanente en coros y conocedor de la obra de Strauss. Y agrega: “Los moldes rigurosos de la sinfonía o la sonata no permitían la libertad que este tipo de composición demandaba y así apareció el poema sinfónico, que en un solo movimiento se proponía expresar imágenes, textos o emociones y pensamientos; apoyo extramusical para el compositor, que llegó a usarse como un estímulo para la interpretación e inclusive como información que debía también orientar al público y que se le conoce como ‘programa’… Strauss llevó al poema sinfónico a su máximo nivel con la riqueza de su orquestación”.

De hecho, la Sinfonía Alpina está inspirada en un recorrido de once horas ascendiendo por una montaña en el sur de Alemania y luego descendiendo por el vistoso lugar. En ella comunica claramente momentos como en el que sale el sol, la caída de la lluvia y la tormenta.

“A pesar de su nombre, la Sinfonía Alpina es un poema sinfónico que hace alusión a la experiencia de caminar por las montañas Alpinas desde el amanecer hasta el anochecer. Escucharla es un viaje tanto a esta caminata como al mundo interior de Strauss, lleno de emociones que resuenan en cada oyente de manera particular y siempre conmovedora”, complementa el psicoanalista.

La tuba wagneriana, uno de los instrumentos protagonistas de la obra, será interpretado por Atahualpa Vega, quien al respecto comenta que dicho instrumento se desenvuelve en varias oportunidades, especialmente cuando en la obra se avecina la tormenta, junto al molino de viento y otros instrumentos de percusión. “Es una obra compleja y difícil de interpretar pero a la Orquesta Filarmónica le queda muy bien”, dice Vega, quien además alternará su interpretación de la tuba con el quinto corno francés.

Filarmed presentará la Sinfonía Alpina de Strauss y el Concierto para flauta de C. Reinecke, bajo la dirección del maestro Francisco Rettig. El concierto se realizará el sábado 7 de junio a las 6 pm. en el Teatro Metropolitano (con boletería) y habrá conversatorio desde las 4:30 pm. (con entrada libre).