Sin barreras

    Sin barreras
    Los Mercados campesinos contribuyen a derribar barreras sociales, a unir más a diferentes grupos humanos, todos parte de la misma ciudad

    Da gusto ver cómo un espacio que ha sido significativo para El Poblado está siendo aprovechado todos los domingos para actividades positivas desde distintos puntos de vista, y que esta propuesta venga de parte de la Alcaldía, concretamente del Despacho de la Primera Dama. Nos referimos a los Mercados campesinos que empezaron a realizarse en el Parque Lineal La Presidenta a finales de agosto pasado.
    Varias son sus ventajas: para empezar, se sabe que una de las maneras de conjurar la inseguridad de ciertos sitios es mediante la ocupación de la comunidad circundante con eventos culturales, artísticos u otras actividades que posibiliten lo que se conoce como sano esparcimiento, es decir, aquello que sin molestar a nadie, ni causar mal a los asistentes ni a los vecinos, divierte, descansa, despeja, anima y ayuda a recargar ánimos para las jornadas de estudio o de trabajo que impone una nueva semana. Así las cosas, el Parque Lineal La Presidenta, aquejado muchas veces por delincuentes y vándalos que se amparan en la soledad del área, los ahuyenta justamente durante los Mercados campesinos, cumpliendo de paso la labor social para la que fue creado el parque y también de paso generando sentido de pertenencia por parte de los ciudadanos beneficiados.
    Igualmente se destaca que, tal y como están planteados, los Mercados campesinos contribuyen a derribar barreras sociales, a unir más a diferentes grupos humanos, todos parte de la misma ciudad, en este caso a personas de los sectores urbanos y rurales, por medio de una actividad de beneficio mutuo, un gana-gana que deja réditos (no solo materiales) tanto a los campesinos productores y emprendedores como a los compradores de sus artículos.
    Otro aspecto a resaltar es la participación de la empresa privada en la realización de estos mercados, alianza que, hasta el momento, parece estar dando buenos resultados.
    Por todo esto, con sorpresa no hace mucho atendimos en Vivir en El Poblado la llamada de alguien que se quejaba de la existencia de los Mercados campesinos en el Parque Lineal, sencillamente porque los consideraba “mañés”. Con todo el respeto que merecen las opiniones contrarias, quien piensa esto evidencia que poco ha viajado o aprovechado a internet para visitar otros lugares del mundo, centros urbanos muy civilizados por cierto, donde los mercados campesinos, similares al de La Presidenta, son un éxito y constituyen un notable atractivo turístico. Y, por último, lo más importante, pensar así hoy es ir un poco en contravía de la tendencia local, nacional e incluso mundial de tender puentes para acortar distancias y cerrar esas odiosas brechas que tanto daño nos han causado.