Silleteros estrenan vestuario en el desfile dominguero

Después de un trabajo de investigación y diseño, los silleteros llevarán una identidad renovada en el desfile del domingo 9 de agosto
Por Luisa Martínez

Desde la montaña en Santa Elena, llegaban los silleteros a la Plaza de Cisneros, a finales del siglo XIX y principios del XX. Como es costumbre cada año, con un desfile, Medellín los recuerda y enaltece. Este año es especial porque la cultura silletera se incluyó en el Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación; además, esta edición, la número 58, rescata después de tantos años, esas prendas de antaño para representar una identidad renovada.

“Los silleteros nunca habían tenido un traje como este. Desde hace más de 10 años ellos habían confeccionado el vestuario que utilizaban o iban al desfile con sus propias prendas. Pensamos que sería útil contar con una nueva distinción, haciendo una investigación de la cultura silletera. Conformamos un grupo de investigación sobre historia, diseño y silleteros, para llegar a un traje que hablara de cómo se vestían los campesinos”, explica María del Rosario Escobar, secretaria de Cultura Ciudadana de Medellín.

Junto a ella, ese grupo lo integraron Juan Luis Mejía, Rector de la Universidad Eafit; Lina Moreno de Uribe, ex Primera Dama de la Nación y estudiosa de la tradición; y Alicia Mejía, directora de Expoartesano. El comité le presentó la idea al diseñador Camilo Álvarez y él propuso trabajar con el estudiante de diseño de modas Miguel Mesa, quien se ha inquietado por la herencia y la tradición. “Tuvimos en cuenta los textiles y tres elementos fundamentales, textos descriptivos del vestuario, fotografías de Melitón Rodríguez y de Benjamín de la Calle de campesinos en la estación Cisneros e ilustraciones de la época”, narra Camilo Álvarez.

Vestuario del silletero
Se encontró que la camisa tenía un cuello de banda (conocido como tipo Nehru o Mao) y llevaba un botón que podía ser un metal precioso que destacaba la labor del artesano, elementos que se adicionaron a la nueva camisa. Se hizo un desarrollo artesanal de la ruana de Sonsón y fue fabricada en Boyacá: “Era bicolor, el negro y el rojo era muy común y tenía muchos símbolos y usos. Negro para el luto y rojo para las fiestas”, explica Álvarez. También se tomó el pantalón clásico, el sombrero aguadeño, el delantal (se ata hacia adelante y tiene tapa para cubrir el amarre, para que el nudo no estorbe en la espalda al cargar la silleta), el carriel y la funda del machete (de Jericó). Tanto el pantalón como la falda, están en un tono azul profundo, “como el de las montañas cuando se miran desde lejos”.

Vestuario de la mujer
En la falda, se usó un recogido en la petrina. En la camisa, se cambió el cuello de bandeja y se hizo cerrada con un cuello artesanal, botones, decorados en el pecho, mangas embombadas con boleros y con la espalda limpia para la carga de la silleta y se tomó el chumbe o faja en hilos de lana en tono dorado para la cintura. También lleva delantal, mantola o pañolón para los hombros y pañuelo para la cabeza. La cotizas o alpargatas, iguales para todos los silleteros, tendrán mayor soporte y comodidad.

Este domingo 9 de agosto, cerca de 500 silleteros, acompañados de danzas y bandas, llevarán una nueva alegría por un recorrido de 25 km. “Para nosotros significa tener presencia, estar elegantes, ser importantes y darle una representación a nuestros antepasados y nuestras costumbres”, expresa Óscar Atehortúa, presidente de la Corporación de Silleteros de Santa Elena.