Sigue siendo un cruce miedoso

Las explicaciones para tanto lío pueden ser diversas y entre ellas deben contarse la velocidad excesiva de los que llevaban la vía, de bajada desde el Parque Lleras, y la poca visibilidad y la poca atención de las señales de Pare de los que cruzaban por la 42.

Arrojar algo más de un choque por mes no es estar al nivel de problemáticas como las que afectan a la Avenida Oriental, la Regional o Las Vegas. De todas formas el riesgo para los conductores y para los peatones es evidente, además porque se trata de un sector escolar por la presencia del colegio Palermo.