Sigue la incertidumbre

   
   
     
  La emergencia presentada a principios de diciembre en la vía Las Palmas, cuando la calzada derecha de esta conexión entre Medellín y el Oriente cedió en el kilómetro 7 más 300, a la altura del colegio San José de La Salle, no deja de generar preocupación en la comunidad de El Poblado.
El desconocimiento de las causas reales de la situación ha dado pie a la circulación de múltiples conjeturas e hipótesis que solo generan más intranquilidad: que los responsables de la desestabilización de las laderas en este sector del sur de Medellín son los constructores que no han respetado bosques ni cauces de quebradas, que fue improvisación de los responsables de la construcción de la doble calzada Las Palmas por ahorrarse unos pesos, que se cambiaron los diseños de esta vía a última hora pese a que los expertos sugerían no intervenir los taludes de manera drástica, o, como informó la Alcaldía de Medellín, que aparecieron quebradas de las que no se tenía noticia.
Para poner fin a esta incertidumbre, la Junta Administradora Local de El Poblado -JAL- demandó al Municipio dar una información más precisa y oportuna. No obstante, lo único claro hasta el momento es que tanto la Alcaldía de Medellín como la Gobernación de Antioquia, ambas con injerencia sobre Las Palmas, están adelantando los estudios pertinentes para determinar cuáles son las verdaderas causas de este desastre y de la creciente desestabilización de los terrenos en un área que fue declarada por la Administración Municipal como zona potencial de desastre natural por intermedio del decreto 1980 de 2010.

Alternativas
Según informó a Vivir en El Poblado el Gerente de Concesiones de la Gobernación de Antioquia, Rodrigo Caicedo, para evitar tantos rumores y en aras de la imparcialidad “estamos pensando en traer geólogos extranjeros para que hagan los estudios y digan qué fue lo que realmente ocasionó el derrumbe de Las Palmas. No sabemos si fue la naturaleza, si fue el hombre o si fue mal construida. Lo cierto es que todos estamos unidos en encontrar la mejor solución posible”.
Acerca de cuándo estará en operación de nuevo esta conexión con el aeropuerto José María Córdova, con qué tipo de obras se rehabilitará y cuánto costarán, el Gerente de Concesiones de la Gobernación indicó que estas respuestas solo se sabrán cuando se escoja una de las tres alternativas que están puestas sobre la mesa: la primera de ellas es la edificación de un túnel, la segunda opción es recuperar la vía existente y la tercera alternativa es hacer otro puente. A la fecha, ni siquiera se sabe si se podrá recuperar el puente que está en el área del derrumbe, en el retorno 7. “Estamos tratando de no tumbarlo, porque es el agua la que está moviendo la tierra sobre la que está construido. Por eso, estamos enfocados en la conducción de estas aguas”.
En esas obras de mitigación y sobre todo en la canalización de una serie de hilos de aguas perdidas que bajan por los taludes, corren por la vía y descienden por las pendientes en los alrededores de la Cola del Zorro, están concentrados la Alcaldía de Medellín y la Concesión del Túnel de Oriente. De estos trabajos hacen parte la limpieza y canalización de quebradas como la Presidenta y La Poblada, la Moná y La Sanín, y el monitoreo las 24 horas del día.

Solicitud de protección
Aparte del decreto 1980 de noviembre de 2010 – mediante el cual se restringen temporalmente las construcciones en la zona potencial de desastre natural (áreas de las cuencas de las quebradas La Cuenca, La Poblada, La Presidenta, La Moná y La Sanín, entre el denominado Perímetro Urbano en la Cola del Zorro y la divisoria de aguas en límites con el altiplano de Santa Elena)- el Alcalde de Medellín solicitó al Ministerio de Medio Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, modificar la Resolución 1510 de 2010 e incluir en ella como zona de Reserva Forestal Protectora “una faja de terreno ubicada en la vereda Las Palmas del corregimiento de Santa Elena. Esta solicitud, que aún no ha tenido respuesta, la hizo el Alcalde Alonso Salazar por segunda vez en una carta fechada el pasado 17 de noviembre.
Valga recordar que la Resolución 1510 de 2010, emitida el pasado 5 de agosto por el Ministerio de Ambiente, redelimita y libera parte de la zona forestal protectora declarada y reservada por el polémico Acuerdo 31 de 1970. Una parte de esta zona pertenece a Medellín. En otras palabras, lo que Alonso Salazar solicita al Ministerio es que proteja de construcciones esta área y se basa en argumentos como “las características geológicas, geomorfológicas, morfométricas y geotécnicas del terreno, con pendientes superiores muy altas a escarpadas” y en las emergencias sucedidas en Las Palmas.