Se acabó la amenaza en Las Palmas

Se acabó la amenaza en Las Palmas
Así lo aseguran tanto el Municipio de Medellín y la Gobernación de Antioquia, quienes dicen tener todo bajo control

El más reciente hundimiento en la vía Las Palmas ocurrió el último fin de semana de mayo, en el kilómetro 10 más 300 metros, en el cruce de la quebrada La Aguacatala. Según Rodrigo Caicedo, gerente de Concesiones de la Gobernación de Antioquia, este tramo de la carretera estará recuperado el 7 de julio, trabajos que costarán cerca de 1.500 millones de pesos. De acuerdo con el funcionario, lo que en esta oportunidad ocasionó la destrucción de un tramo del carril de ascenso al oriente, fue la erosión de la quebrada La Aguacatala, 30 metros más abajo de la calzada, y no deficiencias en la construcción de la vía. “Erosionó el cauce izquierdo y arrastró el muro de contención y el lleno del viaducto 5. Primero estamos trabajando en proteger la ladera de la erosión que produjo la quebrada y en arreglar el cauce para acabar con el problema, para luego recuperar el muro de contención, hacer el lleno y pavimentar la vía”, explicó Caicedo.

“El problema no es de las vías”
En cuanto al origen de la erosión del cauce de La Aguacatala, situación que no se había presentado antes y diferente a las emergencias que sufrió Las Palmas en noviembre de 2010, el gerente de Concesiones no dudó en atribuirle, además del cambio climático, una alta cuota de culpabilidad al hombre y a la transformación que ha hecho de la naturaleza al modificar cauces, deforestar las laderas del entorno para urbanizar y sembrar especies no convenientes. “El problema no es de las vías, es ambiental, estamos modificando la naturaleza desde hace 50 años y si no entendemos esto y no lo atacamos, cada vez va a ser peor y seguiremos botando plata en estos arreglos”, advirtió.
Con respecto a la habilitación del tramo de Las Palmas que se hundió en noviembre pasado, Rodrigo Caicedo informó que se va a recuperar el cauce de la quebrada la Sanín y que se trabaja en “salvar” el viaducto 7, sitio donde se hundió la vía, para iniciar en agosto, o a más tardar septiembre, la construcción de un puente. La ejecución de éste tomará un año, es decir, estaría al servicio de los usuarios de Las Palmas a finales de 2012. Su costo será de 22 mil millones de pesos. “A pesar de todo -insistió el gerente de Concesiones- hemos mantenido la movilidad en las Palmas, hemos hecho un esfuerzo grande para que permanezca abierta, con algunas restricciones.”

Todo va bien, pero…
Entre tanto, José Fernando Flórez, coordinador de obras de la urgencia manifiesta declarada por la Alcaldía el año pasado para atender el desastre invernal en las laderas surorientales y en el tramo de Las Palmas que le corresponde a Medellín, aseguró que la emergencia está controlada. De acuerdo con el funcionario, se han hecho o están en ejecución las obras de estabilización requeridas en la Cola del Zorro y en Las Palmas y sus laderas, y ninguna amenaza se cierne ahora sobre esta área. “Terminamos el muro de contención en la Cola del Zorro, y el canal disipador -el que va al lado del deslizamiento, después del colegio de San José- se ha adelantado en un 50%; la construcción del muro frente al Colegio Latino va por el 80%; también se hizo la recolección del material en la quebrada La Poblada y actualmente se trabaja en el drenaje para mitigar los efectos del mayor de los deslizamientos, entre Del Monte y Castelazo; así mismo -agregó- se recolectó todo el material del deslizamiento en la quebrada La Presidenta 2, arriba de Las Palmas, se revegetalizó en un 80% y se están haciendo obras de estabilización en la corona del deslizamiento.”
No obstante, José Fernando Flórez enfatizó con preocupación en que no ha podido construirse el canal en concreto que se requiere en el sector conocido como El Reposo, pues la propietaria del predio no lo ha permitido. “Es necesario hacer este canal para controlar la emergencia, sino, cada vez que llueva va a caer lodo a Las Palmas.” El asunto se convirtió en un lío jurídico y ahora será un juez quien lo resuelva.