Santafé y Casteloblanco buscan acuerdos

 
 
Publicado en la edición 396, 23 agosto de 2009
 
     
 

Por daños en apartamentos y zonas comunes

 
     
 
Santafé y Casteloblanco buscan acuerdos
 
     
 
La construcción del Centro Comercial Santafé ha ocasionado algunas inconformidades entre los habitantes de Casteloblanco, conjunto residencial vecino. Santafe asegura que responderá por los daños de los que sea responsable
 
     
   
  En Casteloblanco también quieren que Santafé siembre árboles frondosos y no palmeras frente a ellos para que los aísle del centro comercial. Según Santafé, las especies que se siembren las define el Municipio.  
     
  Los copropietarios del Conjunto Residencial Casteloblanco, situado en la Calle 7Sur con la carrera 41B, detrás del Centro Comercial Santafé, están inconformes con los perjuicios que aseguran les ha ocasionado la construcción del nuevo espacio comercial. Los integrantes del Consejo de Administración se quejan de que, hasta la fecha, los constructores de Santafé sólo se han responsabilizado por los daños y perjuicios sufridos en uno de los 85 apartamentos de la unidad, mientras muestran algunas fisuras y grietas en apartamentos, cuartos útiles y zonas comunes. Para ellos, la causa de estas fisuras fueron los movimientos de tierra que se hicieron para la construcción de Santafé, desde mediados de 2007. “Aquí había temblores de tierra permanentes; se abrieron grietas de varios centímetros en los cuartos útiles, se generaron humedades y en un apartamento hasta se levantó el piso”. Justamente por la gravedad del daño de esta vivienda, Santafé reconoció a su propietaria los gastos del arreglo, sin embargo con los demás no se ha llegado a un acuerdo. “Nos dicen que tenemos que esperar a ver que les dice a ellos la aseguradora. Eso no es problema nuestro, necesitamos es que arreglen los daños causados”, dicen los miembros del Consejo de Administración, quienes temen que al concluir la obra los constructores se desentiendan del problema. “No queremos recurrir a la vía judicial pero si no nos reconocen los daños vamos a tener que hacerlo”, dicen en el Consejo de Administración.

“No es mala fe”: Santafé
Sobre esta situación, el Centro Comercial Santafé se pronunció a través de Liliana Vásquez Peláez, Directora de Proyectos de Planeación y Comunicación, y Asesora de Comunicaciones y Relaciones de la obra. “No es mala fe de Santafé”, explica. “El trámite con la aseguradora es un proceso que hacen todos los proyectos en construcción y en Casteloblanco lo saben porque se los dijimos desde la primera vez que nos reunimos con ellos en 2007. En ese entonces hicimos unas actas de vecindad, tomamos fotos del estado de los apartamentos y zonas comunes, y les explicamos que al finalizar la obra se toman nuevos registros y se le envía una ficha completa a la aseguradora para que esta emita un concepto. Sin embargo, por efectos de convivencia se accedió este año a hacer una revisión puntual, un acta intermedia”.

Y es precisamente esta revisión la que no ha podido concluirse para agilizar el veredicto de la aseguradora y determinar si los daños son o no responsabilidad de Santafe. “Ha habido dificultades porque no nos hemos podido poner de acuerdo en las fechas de visita. Una exigencia es que esté el propietario del inmueble y que Santafé tenga quien firme que ellos estuvieron ahí. Pero ha sido complejo porque Casteloblanco cambió de administradora, quien delegó todo en el portero, y Santafé había dejado claro que con un portero no vamos a los apartamentos porque necesitamos que haya alguien del Consejo de Administración para evitarnos dificultades”.

No obstante, Liliana Vásquez dice que confía en que en los próximos días se pueda agilizar el trámite y así pasar el reporte completo a la aseguradora, la cual se podría tomar entre uno y dos meses para emitir el concepto. “Si la aseguradora dice que esas fisuras no son por causa de la obra, de todas maneras Santafé entraría a revisar con los propietarios qué tan grave es y si es posible que el proyecto pueda cubrir algo puntual”.

Por último, otro de los grandes temores que tienen los habitantes de Casteloblanco es que la zona de descargue de Santafé quede en la carrera 42, frente a ellos. Con respecto a esto, la vocera de Santafé asegura que “la zona de descargue va a quedar dentro del sótano del centro comercial. Lo único que va a quedar sobre la 42 es una bahía para descargar niños para Divercity, pero los buses vuelven y salen, no se quedan ahí”.