Robótica con visión y para enseñar

 
 
  “Ahora sí me metí en la grande”, dice sonriendo pero orgulloso de su trabajo, Jomer Restrepo Vélez, estudiante de tercer semestre de Ingeniería Física que desarrolló un robot bípedo con algunos compañeros, entre otros proyectos.
Lo mira, le levanta los brazos y lo contempla. Lo trata como el ser que en estos momentos lo desvela, para perfeccionarlo y agregarle los elementos de inteligencia artificial que harán de “Nacho”, como lo llama, un robot útil no solo para los estudiantes de la Facultad de Minas sino para nuestra sociedad.
Tiene 32 años y es tecnólogo en electrónica. Por sus condiciones y conocimiento en robótica y electrónica, Jomer Restrepo ingresó al selecto grupo de investigación de la Universidad Nacional, Inteligencia Artificial en Educación, bajo la dirección del profesor Jovani Jiménez.
Un proyecto que causó gran revolución en el campus universitario fue el brazo robótico, manejado desde un portátil. Ese fue su primer gran logro. Él lo ensambló con materiales fáciles de encontrar en el mercado y otros compañeros participaron en la
programación del software. Según Jomer Restrepo y Jovani Jiménez, así empezaron a usar sus experimentos para enseñar principios de matemáticas, física, mecánica y algoritmos entre otros.

Robot bípedo hacia el futuro
Ese prototipo con extremidades, lo más cercano a un ser humano en su forma, es el proyecto consentido no solo de Restrepo sino del grupo de investigación. Consta de 27 servi-motores de tipo análogo manejados con un microcontrolador. Ya ensamblado y con sus circuitos operando, el paso siguiente es proveer al robot de algo de inteligencia artificial, que se pueda poner de pie, que camine y que tome las mejores decisiones según el entorno en el que se encuentra.
Él explica que “cada uno en su casa tiene televisor, un computador, una lavadora, un microondas; todo eso funciona con un tipo de inteligencia artificial, un programa en el cual tuvo que haber algo llamado lógica, unos pasos y procesos con una función determinada en cada aparato. En este caso, cada avance que se hace en un aparato como este robot, es aplicado de tipo comercial para mejorar la vida de nosotros en cualquier dispositivo electrónico”.
Especificó que en el futuro es posible que el robot bípedo ponga a caminar a una persona con discapacidad física, que los estudios avanzados en otros países del mundo demuestran que es posible, y que también puede hacer recorridos peligrosos sustituyendo a las personas para que no expongan sus vidas.
La inclusión de sensores, hardware y mejoras en su programación, harán de esta creación un aparato con inteligencia artificial, para que interactúe con el entorno y sea una máquina más autónoma que no tome decisiones predecibles sino favorables para él.

Robótica educativa
Para este grupo de investigación, la idea es salir de la educación tradicional y pasiva, como ellos mismos dicen: tiza, garganta y tablero, lo cual no permite vinculo con el docente. Con sus proyectos de robótica, garantizan que el estudiante se involucre en la práctica y se sienta más motivado a investigar.
“Se busca estimular a los estudiantes no solo desde la universidad sino mucho antes, inclusive desde la primaria, a que esos conocimientos que se van adquiriendo tengan una aplicación real. Se trata de metodologías activas para la educación, más conocidas como el ABP (aprendizaje basado en proyectos), que revoluciona la forma de aprender en cualquier área”, argumentó Jomer Restrepo.
Jovani Jiménez, director del grupo de investigación y profesor de la materia Fundamentos de Programación, afirma que con esa metodología, “tratamos de antojar de esto a más de 800 estudiantes de ingenierías y carreras afines. Esto es para el desarrollo de la creatividad, para que se sientan libres de crear y eso ya ha tenido buenos resultados, tanto que hemos estado en Japón viendo sus laboratorios y próximamente podríamos firmar un convenio con una universidad de allá”.
Finalmente, Jomer Restrepo piensa que en Colombia hay suficiente capacidad y material para seguir innovando: “Muchas personas dicen que es una ventaja irse a estudiar a otros países, para mí es más ventaja estudiar en un país como el nuestro, en el cual no se han desarrollado tantas cosas que pueden tomar otras lineas de investigación nada envidiables a otros países, crear nuestra propia tecnología, desarrollarla y expandir la barrera del conocimiento de una manera autóctona. Por eso me siento orgulloso de lo que hago”.